Libertas vel mors

Ideología, libertad o muerte.

Que no te engañen

        Lo sucedido con Pastrana demuestra una vez más que el lenguaje está siendo pervertido para culpabilizar a la izquierda, y ésta, de no andarse con ojo acaba entrando al trapo. Porque de quienes enuncian el derecho al anonimato son l@s primer@s en buscar alternativas para eliminarlo, al igual que quienes gritaban “libertad de expresión” en una plaza de toros, son los mismos que delatan al vecino, y encierran al disidente. Quienes aman la ley y luego se saltan, quienes hablan de democracia y luego la impugnan.

La izquierda puede pecar de infantil, dejarse llevar en un debate esteril, donde su propio pundonor y complejo hagan que se desvirtúe el tema. La palabra clave es ecuanimidad. Una palabra que debe velar ante cualquier otra. La justicia y el sistema de justicia expone un marco legislativo, que a tenor del contexto interpreta y juzga. Lo mismo sucede hoy, que no os engañen, destapar al identidad de una persona que ejerce un cargo público y lanza tuits como el de fusilar opositores, o ha sido punta de lanza para difundir datos personales no es lo mismo que eliminar el anonimato por completo de RRSS. Por mucho que los gurús de Twitter, ahora con el bolsillo lleno, clamen al cielo por lo contrario.

Porque no se ha de juzgar igual al ladrón que roba pañales para sus hij@s porque no tiene ni para comer, que al ladrón que los roba para revenderlos. Porque no es igual, porque la justicia no va sólo de lo que hagas, sino también del cuándo, el porqué, el cómo, el quién.

Anuncios

¿Vuelve Jerjes?

Cuando los líderes de Europa miran su bolsillo y ven más y más avaricia, todo lo que va a suceder ya acaeció. Y es que no hace tanto, según se mire, que Jerjes intentara por todos los medios conquistar las polis griegas, tras el fracaso de su padre. Por aquel entonces, no sólo tenía dinero, sino una ingente masa de soldados dispuestos a morir por su causa, esclavos en su mayoría y salvajes, quizás no menos que los griegos, pero qué decir, los griegos eran “nuestros salvajes”.

Por aquel entonces, la corrupción ya había afectado a parte de las polis, sin embargo el sentimiento de pertenencia superó el dinero persa, superó las diferencias entre Atenas-Esparta y unió a los griegos bajo una misma bandera, sin embargo para ello tuvo que limpiar dentro de su tierra a quienes estaban manchados de sangre griega.

La UE está gobernada por lagartos sedientos de riquezas ad infinitum y una muestra es lo que ha acontecido con la LFP.

El futuro está decidido, si Europa quiere sobrevivir al wahabismo deberá considerar su postura, deberá plantearse una reflexión y por supuesto sustituir mediante votos a los líderes que han vendido su culo a nuestros enemigos.

La Doctrina Gandhi 2.0

La izquierda de moda, la izquierda de Twitter salta, valiente, se rebela, pero hasta puedo leer. No se traduce en un esfuerzo global por ganar elecciones, ni en plantear movilizaciones, ni en cambios legislativos para impedir que se cuestione la división de poderes; en vez de eso gritan en twitter, hacen hastag y luego de vuelta a la rutina.  La Doctrina Gandhi hizo mucho daño, pero ahora es más cierto que ayer que ya no sólo ha lavado el cerebro a much@s que deberían estar en la izquierda más ilusionante, sino que ha corrompido el discurso.

Vivimos tiempos de líderes mediocres, no porque la sociedad sea más o menos mediocre que antes, la sociedad sigue siendo igual de mediocre, por probabilidad es así; no obstante en algún momento de la historia los líderes deben superar a la sociedad o lo que sucede es un continuo retroceso. Sucedió con España desde Carlos V y I en adelante, todos los que le sucedieron fueron mediocres, ninguno se salvó, ni siquiera Carlos III, el cual únicamente era un tipo de la época déposta y tahúr. Que renovó Madrid y dejó al resto de España igual, algunos retoques por aquí, por allá y eso sí, metiendo a nuestra nación en todas las guerras que Francia quisiese.

¿Cuántos hastags he visto? #SaludRepublica #Aporlaterca #repúblicaya etc… ¿Y? Se llora mucha, se arde por las redes y esto sigue igual. ¿Sabéis cómo se gestó el cambio en Cataluña? Año tras año con diadas y diadas, reuniendo a gente y trabajando desde los pueblos con partidos como la CUP. ¿Dónde está la izquierda? Ah sí, Alberto Garzón ha tuiteado algo, le entrevistan sobre Maduro. ¿Quién es Alberto Garzón? ¿Cuántas personas votaron a IU estando él? No es ni significativo, ni del pueblo, ni de la propia izquierda, se le da voz como si fuese Anguita; Ese es el problema. La derecha no ha necesitado renovarse, de los Ratos y Esperanzas a estos Montoros y Zoidos, les da igual, Rivera, Rajoy, quien sea, el votante de derechas vota por la estabilidad del sistema. Por una realidad que se define en: “Mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer.” Es un votante fiel, que sólo cuando el 11-M titubeó. Ese votante no vota personas, ni programas, vota por el continuismo, y ¿Se les puede reprochar algo? Pues no. Al otro lado está la izquierda de postureo y la izquierda tradicional, es decir, los de la facultad y los de pana. Estas dos izquierdas en este país viven en estados de enajenación mental.

Los primeros “disparan” su jerga contra cualquier cosa, pero sólo han nacido para desmontar la movilización en la calle. Sí, ya comenté lo que pensaba del nacimiento de Podemos y el momento en el que lo hizo, justo antes de un cambo social en la calle. Y el segundo vive en la trinchera eterna. “Contra los demás en mi trinchera.” El/la votante del PSOE acuerda cuando está desesperad@, Andalucía es un ejemplo, sino en el fondo sólo quieren que el país siga igual.

Y entre estas dos aguas podridas estamos el resto, una gran mayoría que por cosas de la vida votó a unos, a otros, en blanco, no votó, que se encuentra desangelada, abandonada, solitaria y cansada. A la que la indiferencia ha sido el premio que le ha dado la democracia. ¿A quién voto? No quiero este sistema, pero tampoco deseo destruirlo. Quiero mayor cobertura social, pero tampoco deseo convertir esto en una subvención vitalicia, quiero que haya un estado aconfesional, pero no para que se eduque islam en mis escuelas o judaísmo, sino para que el ámbito público esté fuera de toda religión. Quiero que mis policías y guardias civiles cobren dignamente, que sean recompensad@s cuando lo hacen bien, pero castigad@s con severidad cuando se exceden en la fuerza. Quiero que mis jueces se sientan segur@s a la hora de dictar sentencias y que ningún partido pueda presionar. Quiero medios de comunicación libres y desintoxicar de tertulian@s que amparad@s en el libertinaje de la libertad de expresión sueltan arengas e insultos. Quiero una sanidad y una educación de calidad, que se proteja al profesorado y a l@s médic@s. Quiero que la gente pueda follar con consenso y acuerdo con quién quiera sin sentirse discriminadx. Quiero que los motores de este país sean la cultura, el arte, que se exporte en teatro, en cine, en pintura, que se exporte en videojuegos, en software, porque ya no podemos competir con granjas, ni con frutas, ni con industrias. Que se exporte talento e intelecto. Que mis científic@s se sientan segur@s y puedan vivir para descubrir la cura del cáncer, o cualquier adelanto de física o química. Quiero vivir en un país que sea sostenible, pero que genere energía para que no tengamos que depender de economías extranjeras ni intereses de particulares. No pido una revolución, ni sangre en las calles, pero no hay que temer los sacrificios si la meta, lo que se desea es algo bueno para todxs.

Y no creo que la izquierda esté preparada para eso. No se ha planteado ningún discurso, se usan los mismo términos del pasado. Las mismas fórmulas decimonónicas, pero corruptas por la Doctrina Gandhi. Se percibe la hidra de mil cabezas en la izquierda, cada lado reivindicando por su cuenta. Pacma y el resto de animales, sólo hablan de lo mismo, Podemos y su juego entre reclutar voto del PSOE y la comodidad, el PSOE recordando el viejo estigma e IU hablando de comunismo en el siglo XXI.

Esa sociedad fácil de follar

Noticias que antes viajaban por trovadores, que después tardaban semanas ahora son inmediatas, lo que sitúa la situación, nunca mejor dicho, en una alerta instantánea, ergo la gente interpreta estas noticias con un pesimismo irracional.

Yo también me dejo llevar, pero no sucede hoy, lo que ayer no sucedería, pero ayer yo no me enteraba a los dos minutos de que sucediera y hoy sí. Entonces claro, quizás en el periódico de la mañana leías: “Roban un banco”, o a las dos de la tarde en la Tele: “Roban un banco”,  “Ayer hubo un detenido por” cuando roban el siguiente banco quizás han pasado uno o dos días y así.

Ahora lees en las RRSS. “Roban un banco en España.” “Roban un banco en Haití” “Muertos en Zaire” “Atentado en Turquía” “Matan y violan a una niña en la India” La sensación es de pánico, de inseguridad, pero es irreal, porque estos hechos horribles ya sucedían antes, lo que pasa es que ahora los recibimos como la prensa/influencers quieren para generar flujo de visitas. Porque el ahora impera, y el ahora permite licencias como no contrastar las informaciones, como generar mayor audiencia sin un gasto de recursos; dado que sueltas la información, la que sea que haya llegado y todo el mundo la leerá, esperando saber qué está pasando.

Entonces, las cosas horribles que antes pasaban, pero no las conocías hasta después de una semana, eso si eran fuera de España o al día siguiente si eran dentro; Ahora te las meten todas por la boca sin tiempo a digerirlas.

¿Y porqué querría alguien instaurar el miedo?

Fácil.
1-Los medios para vender más.
2-Los influencers para obtener mayor tráfico que le repercutirá en más beneficio económico.
3-L@s polític@s para controlar a la población y dirigir las corrientes de pensamiento mediante una Agenda Setting. Además de facilidad para legislar. ¿Necesitas cambiar la corriente de opinión sobre los semáforos? Dispon un cierto número de noticias que denigren la labor de los semáforos, propón noticias sobre la novedosa alternativa y ya verás como al poco tiempo harás la legislación y no sólo no te increparán, sino que te aplaudirán con un: “Ya era hora”.

 

El día de mañana, cuando el control sea total, que sucederá. No habléis de Un Mundo Feliz, hablad de mí, yo ya lo deduje. Yo ya lo advertí.

A lo mejor ya es tarde

Que la izquierda viva en su canibalismo personal y la derecha reaccionaria se haya apoderado de la derecha hipócrita igual termina costándonos caro. A lo mejor ya es tarde o a lo mejor, cuando queramos despertar ya será demasiado tarde. Ya tendrán total control sobre nuestras comunicaciones, sobre nuestras vidas, sobre nuestros cerebros, tendrán tanto control que ya poco o nada podremos hacer. No será como en los viejos tiempos, sino en unos nuevos, bajo el mismo fin. El control. Porque no soy de juzgar, pero está claro que si alguien es poderoso su mayor interés es mantener su poder y sólo puede conseguirlo si controla casi todas las variables. Quizás ya sea tarde. Hoy. Ya es tarde. O quizás no. Quizás. Quizás. Pero cuando os despertéis, dejéis a un lado la Doctrina Gandhi y os alcéis por la libertad, tened presente que yo ya os lo dije.

Gracias por nada

Gracias por nada.

La extraña fatalidad de nuestro tiempo

Somos ecos que se desvanecen y dejamos paso a otros ecos que ocuparán nuestro sitio, el problema es que ahora existe constancia real de ello. Antiguamente los viejos y viejas del lugar recordaban, era tu memoria y tu nostalgía las que configuraban tu vejez, en la actualidad hay imágenes nítidas que te dicen: Así eras, y ya no eres y nunca, nunca volverás a ser. Hasta el punto en el que la depresión puede gobernarte y destruirte por completo. Somos muertos en vida, que esperamos el día en el que nos corten la cabeza.

We will rock you.

El niño de la lata, el joven de la bandera y el anciano esperando la muerte.

Lo peor de la espiral del retorno, es que volveremos a vivir esta vida, pero no recordaremos que la hemos vivido y cometeremos casi siempre los mismos errores. Porque el contexto, nuestra voluntad, darán como resultado un destino que se forja en base a lo que somos. Un destino que no está escrito, que se puede cambiar, pero que al ser nosotr@s l@s mism@s se repetirá una y otra vez. Y cada vez parecerá igual de novedosa que la primera, porque tendremos la sensación de vivir por primera vez, algo, que en realidad, ya hemos vivido ad infinitum.

Por ello, la opción más loable es morir lo antes posible con la mayor dignidad en vida, no en muerte, porque no hay dignidad en ningunda muerte.

La jugada maestra

Cuanto más pasa el tiempo, más claro lo veo. La jugada maestra del sistema para sobrevivir. El sistema se suele defender con la represión, sin embargo a diferencia de los sistemas del siglo XIX y anteriores siglos en este momento se postuló una nueva estrategia. Si es que, si bien en el pasado una represión brutal permitía reubicarse y empoderarse como sistema; Hubo un cambio de paradigma y se usó la droga como herramienta de sometimiento social en la última mitad de siglo; no obstante en esta ocasión no podían frenar la revolución que golpeaba la puerta. Islandia había dado un paso de gigante encarcelando a todos sus líderes y ese modelo, silenciado por los media, podía propagarse. Día sí y día también Grecia ardía entre los totalitarismos y España tras el 15-M era el germen de una revuelta popular.

No tardaron mucho en catalogar estas movilizaciones como radicales violentos, pero eso no detuvo el movimiento de rodea el congreso, y durante comienzos del 2014 se amenazaba una revolución. Porque llegaría el punto en el que l@s manisfestantes dejasen de recibir ostias, para darlas y ese climax de tensión se palpaba. El sistema no podía contraatacar con los medios afínes al status quo. ¿Qué iba a decir El País? ¿O El Mundo? ¿A quién atacarían? A la abuela manifestándose, al “perroflauta”, ¿Con qué nombre? ¿Iban a meter en la cárcel a miles de personas? No, y los medios no podían echar una mano, ya no existía el status quo de bandos imaginarios. Ahora había una marabunda incontrolable.

Es en este momento ante el abismo, que miramos dentro de él y el abismo nos responde con su obscuridad. Ese año 2014 era el año, tras las Europeas (En un panorama sin Podemos y con la reelección del PP/PSOE), con la bajada del verano, se vendrían los despidos tras la temporada alta y ese invierno iba a ser muy largo, tanto que iba a destruir los cimientos del sistema. La revolución del invierno del 2014 estaba en el aire, es entonces, cuando un don nadie hasta la fecha, con una televisión si se le puede llamar así; lo dicho un profesor comunista, que daba charlas, aparece en escena. Según cuentan, uno de Intereconomía vió potencial en él y lo “fichó”. De repente, ese melenas con piercing amaneció, aquel rojo, no era un rojo cualquiera; No era un “perroflauta hippie”, sino que tenía un discurso, argumentos y cultura histórica. Hasta la fecha coto vetado de César Vidal, Los Santos y el “liberalismo” mediático, que parecían haberse parapetado en una superioridad intelectual. Todos/as alucinamos con aquel “coletas”, que se lanzaba como un perro culto, arrogante, confiado en las “fauces” de Intereconomía. Y no sólo eso, sino que lo convierten en una star de Tv, Cuatro, Telecinco, LaSexta, las cadenas se lo rifan, va de tele en tele diciendo lo que todos/as queríamos oír. Que nos habían engañado, que esto era una puta mierda y que había que mandar a tomar por culo la deuda y Bruselas. A su vez, en Grecia se gestó la imagen de Varoufakis y “su consorte” el “antiglobalización” de Tsipras, lo iban a cambiar todo.

En aquel momento eres presa del encanto y te lo tragas, tanto es así, que en las Europeas, Podemos lo peta. Y al petarlo, sigues viendo a Pablo Iglesias como siempre, reventando platós. En aquel momento te lo tragas, pero con perspectiva lo comprendes todo.

En un mundo mediático tan controlado, de repente sale un tipo, al que convierten en adalid de parte de la izquierda juvenil y l@s desencantad@s, mientras, poco a poco, van sacando del contexto catalán el partido de Ciudadanos. Antes, podías pensar que todo esto se gestó de forma espontánea, ahora se ve claramente que no. Que el sistema fue inteligente, si en el 15-M no tenía objetivo al que atacar mediáticamente, ahora sí, ahora tiene cara, tiene voz, tiene vida, tiene “pecados”. Y además, su grupo, parece más un grupo hecho a medida. Son “Los Vengadores”. Echenique representando el sector de superación de personas con necesidades especiales, Errejón la facción más juvenil y universitaria, Monedero la voz del intelectual maduro con grandilocuentes ensayos sobre el concepto de Estado (Interesantes, todo hay que decirlo.), Montero la jovencita que se manifestó contra la Iglesia, parecían todos superhéroes. A cada cuál más diferencial, cuanto menos, más variopinto. Como si, ni planeado hubiera salido mejor, oh amigo, y claro que salió bien. Salió bien para el estado. Porque a diferencia de otros siglos, ahora se necesita represión, legitimación de esta represión y contraataque mediático. Ahora había editoriales, había titulares, Venezuela, Hacienda, las becas, lo que no le pagó al asistente, ahora había donde meter el cebo de pescar. Ahora había donde catalogar, donde situar. Eran comunistas, eran esto, lo otro, contactos con ETA, etc… Esto no era un grupo de “radicales” de extrema izquierda ambiguos manifestándose en los primeros meses de 2014, recibiendo palos en Barcelona y Madrid. Ahora tenían rostro, ahora se podía crear odios y amores. Y de mientras, ir poco a poco reclutando parte del voto liberal juvenil y de extrema derecha entorno a la figura de Albert Rivera.

El sistema jugó muy bien y nos la coló. Para evitar su propia defunción, dio alas a Podemos. No digo que Podemos fuese creado per se por el sistema, o ad hoc, sino que más bien el sistema, sin necesidad de dar ninguna orden dijo: “Dejemos que Podemos nazca, dejemos que consigan influencia, y después dejemos que los/as revolucionari@s se diluyan con la ilusión de poder.” Y de mientras, colamos como partido bisagra a Ciudadanos, para que así, al ser menos beligerantes que UPyD, podamos asegurar la perpetuidad del sistema.

No puedo juzgar si el sistema debe ser destruido o no, si es malo o bueno, sencillamente diré que es el resultado de algo muy inteligente, sea consciente o haya surgido de forma natural para asegurar su supervivencia. Pero cuanto más veo a Monedero con trajes y chalecos y a Iglesias sin piercing y con americanas por el congreso, más me doy cuenta de la realidad. La mujer del César no sólo tiene que serlo, sino que tiene que parecerlo. Y la deriva que han llevado tras el 1-O o mejor dicho Vistalagre como partido es un indicador de que surgieron como bomba de humo para frenar la revolución, posiblemente sangrienta, de Invierno del 2014.

Y una de las cosas que más me entristecen, es que no lo vi venir, una parte de mí lo susurraba, pero me negué a oírla.

Los nuevos gimnasios

Hace muchos años que piso el gimnasio, hasta hace poco estaba en un gimnasio de toda la vida. Uno de estos que huele a sudor, te conoces a los veteranos y los monitores son casi como colegas, pero por cuestiones ajenas a la dirección o a los monitores tuve que cambiar, después de años, de gimnasio. Problemas personales, evitar un enfrentamiento con un tipo de gente que consideré no merecía la pena, sumado a motivos geográficos, ese gimnasio me pillaba a casi 40 minutos de mi casa y a que empezaba mi Máster, lo que me restringía los horarios.

Entonces no me quedó otra que apuntarme al super-moderno-gimnasio sinergym. Porque me pillaba a dos minutos de mi casa y entendía que era lo mejor para mis opciones. La primera impresió, fue positiva. Envié un email preguntando cómo debía darme de alta y hacerme la huella y no tardaron ni un día en contestar con gran educación y es de agradecer tanta velocidad. Me dijeron, únicamente que debía ir al centro, ver a algún/a monitor/a y ell@s me lo harían que si necesitaba algo, allí estarían para lo que fuera. Hasta ahí genial, sin embargo al llegar me encontré con un tipo rapado, gafas y barbas, la cara de mala ostia. Le pregunté amable si sabía quién era el/la monitor/a para la huella y tal. El notas, ni me contestó, miró a la pantalla, me abrió y como mucho masculló un “mira aquí”, para hacerme la foto. Yo no sé, si ese era o no su trabajo, o si no debía hacerlo porque se encarga de otros asuntos, pero la sensación fue que me estaba perdonando la vida el tipo. Cuando lo único que estaba haciendo era lo que me habían dicho en el email. No obstante, volví, al menos que me dijera ¿Dónde estaban las máquinas?, el tipo ni se dignó a moverse, me señaló con el dedo y dijo allí y allí hay salas de pesas. Bien, no. Mal.

Entré, después de esa sensación tan agria y me di cuenta de las diferencias ostensibles. Nunca creí que diez euros de diferencia dieran para tanto. En mi anterior gimnasio, con dos monitores que te hacían una rutina personal y casi con dos máquinas de cada tipo, valía sólo diez euros más. Aquí, con un tipo que me estaba perdonando la vida por hacerme la huella para entrar tenía una máquina de cada tipo, pero eso sí, un montón de pequeñas chorradas casi sin uso. Barreras para saltar, escaleras para dar saltitos, hasta un saco de boxeo, cosas que al verlas por primera vez piensas “wow, este gimnasio tiene de todo”, pero que para un viejo lobo como yo resultaba más “a este gimnasio le falta de todo y quien hizo la compra, sencillamente pilló una máquina de cada tipo sin ton ni son.” Eso sumado a los mensajes en la pared, sobre el dolor y la autosuperación, junto a una diminuta pantallita con videos promocionales que se repetían una y otra vez.

Al entrar en ese tipo de gimnasio lo percibes, un desfile de modelos en los que la mayoría eran personas que no habían pisado un gimnasio en su vida que llevaban el conjunto sport, que no tendría problemas con eso, salvo porque desconocían el código no escrito en todo gimnasio de “preguntar, mirar y esperar un momento, por si alguien está haciendo esa máquina en superserie”.

Aún así, no me quedaba otra, y así llevo durante un mes en el que vi, como fantasmas de verde a algún/a monitor/a, dónde vi menores andurreando, gritando y llorando en las máquinas sin que nadie les dijera nada hasta que, después de dos meses intercambié mis primeras palabras con una encargada. Mea culpa, no llevaba ese día toalla, que tal vez porque estaba aburrida, o tal vez porque de verdad existiera, aquel fantasma de verde se me apareció. Os juro que he ido por la mañana, por la tarde, por la noche, y no había visto a ningún monitor/a, salvo al tipo rapado, que entrenaba individualmente a alguien. Ahora entiendo su cara de mala leche al hacerme la huella, parece que “aquello no era su trabajo”, pero entonces ¿De quién coño es ese trabajo? Pues aquella tarde lo descubrí. Se me presentó con una toalla en mano, con cara de asco y casi como si me escupiera. “La toalla, perdona ee”. Yo, que sabía que la culpa era mía, asumí y no tuve problemas, pero el desprecio que destiló fue increíble, para luego verla “entrenando” a un tipo con cuatro ejercicios básicos que sabría alguien que lleva un mes en el gimnasio. Yo no entro en la cualificación de nadie, pero sí en los modales, y no sé hasta qué punto ese tipo de personas están preparadas para atender al público. No hablamos de profesionales de la medicina que se puedan permitir el lujo de ser despreciativos, en este caso, las formas fueron groseras.

Yo agradecí y devolví la toalla, porque soy persona civilizada, pero me quedó la sensación de extrañeza. ¿Qué tipo de negocios funcionan así? Luego lo vi, el gimnasio estaba lleno, era barato, tenía clases de guaspry o cualquier sucedáneo con nombre inglés, una fila entera de cintas, bicis y todo tipo de máquinas de cardio. El gimnasio estaba lleno, no hay nada así en mi barrio, un barrio masificado, ni a ese precio, así que se pueden permitir el lujo de funcionar así.

La lástima es que este tipo de concepto empresarial, con mucha tinta, mucha seda por fuera, y vacío por dentro, sin calidez humana triunfa y triunfará. Imagino que es el futuro, que ya no podré ir a un gimnasio familiar y que siempre me quedará aquel/la que digan: “Pues vete a otro, la gente se gasta el dinero en lo que quiere, a muchas otras personas les gusta.” Y así con todo, con todo. Las pequeñas empresas dirigidas con esfuerzo y cariño darán paso a las grandes multinacionales y franquicias ostentadas por gente que aprovecha el concepto de marca y suelta cualquier mierda, la familiaridad de conocer al tendero se borrará de un plumazo por el/la cajer@ desconocid@ de turno.

Igual es lo que toca, el signo de una época y no queda más que tragar, sin embargo es triste cuanto menos. Muy triste.

Lo que ha de venir

Lo que ha de venir en la situación actual es el auge del fascismo, que se aprovechará de la necesidad de la derecha y el centro de sostener una postura de fuerza frente a los retos que se le plantean a nivel económico. Este fascismo se camuflará con partes reaccionarias del liberalismo y desembocará en la radicalización de la derecha, que usurpará el poder, dando de lado a los liberales y enfatizando el carácter nacional.

Frente a esto, la izquierda, que sigue sin discurso, perdida en la marea de contradicciones y el lenguaje intelectual se convertirá en una basura al antojo de l@s más fuertes. No hay una oposición de izquierdas, porque la izquierda vive más preocupada por el lenguaje políticamente correcto y la correción moral que por la lucha.

La izquierda se ha debilitado.
1-Si la izquierda mantiene el discurso dicotómico del comunismo vs capitalismo, perderá, las lecturas y el análisis de Marx solo pueden servir de apoyo, nunca de alternativa, sus soluciones propuestas han sido un fracaso a la hora de ser interpretadas y dudo que ningún comunista sepa más de Marx hoy de lo que sabía Lenin en su época. Ergo la izquierda debe actualizar su diagnóstico y analizar las respuestas contra el capitalismo y el fascismos en auge.
2-Recupera el pueblo, recupera la gente. No al niño de la facultad, sino al futbolero que vive en un barrio de mierda, que curra de sol a sol y que solo quiere volver a acasa, tumbarse en el sofá y beberse una birra. A ese no le puedes hablar de lo que dijo su puta madre en una facultad, ni citarle viente autores para justificar tu discurso, a ese le tienes que hablar como habla la gente, tanto a él, como a la mujer que encima, tendrá que sufrir el entorno de una sociedad heteropatriarcal, donde en muchas ocasiones sea ella quien limpia y cocina.

3-La izquierda debe reflexionar y detenerse, ya no solo en movimiento aliados, sino en sí misma. Cuando uno se adentra en el discurso feminista, se encuentra que al final, hasta el movimiento se disgrega convirtiéndose en una confrontación, en una hidra, cuando uno estudia la anarquía en su rama social y de izquierdas tres cuartos de lo mismo. Yo soy anticapitalist,a yo antimediocapitalista de origen de la escuela de su abuela madre, yo soy feminista que critica al feminismo colonial e imperialista blanco, yo soy anticolonialista y me enfrento a la lectura colonial de la izquierda colonialista, etc… Creo que sucede, pegas un pisotón en el suelo y te salen viente gilipollas, cada uno de su padre y de su madre que abogan por una reinterpretación de la izquierda.

4-El lenguaje, la teoría y el relato. La izquierda debe reflexionar sobre el lenguaje que se ha autoimpuesto y que lastra un desarrollo intelectual, un lenguaje de carácter moral y cuaso-cristiano aburguesado que tiene más tabúes que libertades, lo que impide a la izquierda readaptar su discurso a los tiempos que corren y perder puta credibilidad.

5-La Doctrina Gandhi, el pacifismo barato, la paradoja de la tolerancia y la multiculturalidad. Reconozcámoslo, es un fracaso pretender integrar culturas que han nacido bajo paradigmas xenófobos, patriarcales y de desigualdad y buscar con esto que se consiga una sociedad tolerante, ecuánime y feminista. ¿Estáis gilipollas? Y luego el pacifismo barato, la historia ha demostrado que en ocasiones, por desgracia, el diálogo no ha sido suficiente. Ojalá todo se solucionase hablando, pero no siempre pasa así y tod@s convendremos en que gracias a que hubo gente que dio un paso al frente podemos votar, podemos manifestarnes, podemos tener vacaciones. Este absurdo gandhismo y sentimiento de Imagine hippie es una soga al cuello que acabará por asesinarnos.

¿Qué planteo?

-Un nuevo discurso que señale una jerarquía, es bueno que la izquierda se focalice en qué quiere conseguir, cómo lo hará y quienes estén en esos objetivos que se sumen, y quienes no estén, como mínimo que no estorben. El tiempo de disgregar y confrontarnos entre sí debería estar acabado, o como mínimo, detenido, porque la situación es desesperada y el fascismo no espera, no llama a la puerta, la derriba, y si nos pilla en paños menores o enfrentados, como en la guerra civil, ya sabemos cómo termina todo. Una vez se jerarquicen los problemas, la izquierda tendrá espacios de maniobra. No podemos hacer un debate del color de la mierda o será el puto fin. La izquierda debe reaccionar, debe jerarquizar. ¿Qué queremos conseguir? ¿Cómo conseguirlo? Ecuanimidad, solidaridad, feminismo, victoria frente a una economía de mercado, una idea de mejoría social, ¿Cómo conseguirlo? Mediante las vías que sean necesarias, valorando los pros y los contras.

-Es el fin de la hipocresía y el lenguaje de salón. La izquierda debe golpear intelectualmente, decir de una vez por todas aquí estamos. Crear y construir una cultura nueva que identifique estos valores y destruir toda cultura que suponga un enemigo de estos valores. La izquierda no puede tolerar al intolerante, aunque esto sea una contradicción, porque necesita marcar unos límites o acabará cayendo en un relativismo absurdo en el que todo valdrá y morirá entre mordiscos de sus miles de cabezas. La izquierda no puede apoyar una cultura misógina, ni una religión que sirve como doctrina y sumisión del ser humano. La izquierda debe mostrar firme frente a la teocracia y al liberalismo, y dar, por una puta vez una alternativa real. Un modelo real. No sirve un modelo comunista, sino uno nuevo. Debe crear un relato. Educación, legislación, ejército, hay que crear una nueva cultura y aspirar a transformar al ser humano en algo mejor, no a integrar todos sus defectos. La multiculturalidad está asesinando a la izquierda, porque está acogiendo a quienes no comparten sus valores. No se pacta con quienes imponen. Y dejarse de una puta vez de hablar como si fueran el puto Sartre. Hay que ser conciso, claro, contundente, mal hablado, pero conocedor, sabio, dispuesto al debate intelectual e histórico. No rehusar el duelo, pero siempre comenzarlo con el martillazo de la puta honestidad.