Un ensayo humano muy humano parte 1

por kyniko

Es ineludible al pensamiento la generalización nacida tras un proceso analítico, sino al final caeríamos en la mera deformación de la idea a cambio de la personalización en cada uno de los casos que suceden. A este respecto siento que el universalismo de Kant tiene razón de ser. Este pequeño argumento es colateral al pensamiento que voy a escribir aquí. Un pequeño análisis muy general, sin nada nuevo que aportar y muy poco original que a día de hoy es vital repetir y reforzar.

El primer punto abarcable es Internet. Internet ha cambiado todo. Todo de una forma de la que nadie se hace a la idea, puede que lo intuyamos, pero no, va más allá de una mera revolución industrial. Internet ha trastocado los conceptos de comunidad cerrada o nación, ha roto los cimientos de comunidad física para crear un nuevo concepto la globalización a través de la atomización de los seres humanos. Ha logrado establecer una contradicción a lo que ahora entendemos como relaciones humanas, poco a poco se está haciendo con el control de estas relaciones que antes solo pasaban por el contacto físico. Internet es como el lenguaje oral, como el lenguaje escrito, es un medio nuevo que ha creado una ruptura a la hora de relacionarse. Ha creado una sociedad individualista que ahora está en constante comunicación con el resto del mundo, ya sea de forma pasiva o activa.

Ha permitido la transmisión de información y cultura lo que también ha generado que las culturas que hasta ahora recibían influencias con el paso de las décadas ahora las reciban con el paso de los días. Prueba feaciente es el lenguaje: Selfie, Random, Hypster, serían términos que tardarían meses, años o incluso décadas en calar dentro de una sociedad pre-internet, ahora solo hacen falta videos virales, o una gala de los óscar. Ha creado que jóvenes occidentales ahora sean más orientales que algunos orientales y viceversa, una mezcla de culturas de alguna forma, aunque esta globalización nace de un entorno aislado, de un átomo que se comunica con otros átomos, que no se nos olvide.

Por otro lado es la puerta del paraíso, el Edén para los liberales. Es el sueño desde Adam Smith de todo economista liberal, la posibilidad real de globalización de mercados y la eliminación de los estados en el ámbito económico. El liberalismo tuvo que recular tras la catástrofe del socialismo y el comunismo, responsabilidad de ellos, y tuvieron que echarse atrás una vez que la segunda guerra mundial demostró que las medidas liberales serían pan para hoy y hambre para mañana, nuevamente tuvieron que echarse para atrás cuando cayó la economía tras la crisis del petróleo y vieron sus sueños truncados tras ver como sus hijos más nobles se corrompían con el dinero público. Para un buen liberal, el dinero público no es dinero que quiera tocar, porque al final existen deudas que debe pagar. Sin embargo, Internet ha permitido que los liberales, los grandes magnates ya no tengan que hablar con embajadores o presidentes, éstos cada día son más obstáculos que herramientas y eso se traduce en un descontento hacia el estado y hacia las figuras políticas. Curioso, vivimos en tiempos en los que la política está vilipendiada al igual que la figura del banquero, pero mientras a unos los repudiamos, a los segundos no les decimos nada y todos seguimos yendo al banco a dejar nuestro dinero. Alguien puede preguntarse: ¿Por qué? Y exclamar ¡Qué casualidad!  Justo ahora se está desmantelando no solo el estado, sino también su aparato humano tal y como se entiende, la clase política. Esto no es una conspiración paranoica es sencilla ley natural, unos sobreviven y se adaptan y otros mueren, y en la naturaleza humana existe una premisa. La supervivencia.

Proseguiré en otro momento como primera pieza de pensamiento.

Anuncios