Claro que sí, guapi

Estaba tranquilamente oyendo el “Bolero” de Ravel cuando entro a Twitter y me encuentro con todo mi TL hablando sobre un artículo de un hombre respetable en “El País”, el artículo en cuestión viene a descargar toda su mierda sobre una generación. Todos los complejos de los viejos que decaen y ven morir su reinado, algo tan típico que resulta escandalosamente triste.

El artículo se resume en “Nosotros los viejos sabemos qué os conviene, niñatos vagos y sin valores cívicos. Y con franqueza, lo único que deseo es una aglomeración de improperios al respecto de tan estúpida argumentación, pero bueno, juguemos al juego del “civismo hipócrita”, aunque he sido siempre más de Diógenes y el cínico furibundo.

Durante todo el primer párrafo se nos habla de objetivos, de saltos cualitativos en cuanto a generaciones, aseverando primero: Que todo paso al futuro ha sido mejor, cosa que la propia historia rebate, no solo en términos concretos sobre “mejora cualitativa”, sino en consecuencia, por ejemplo, ¿Era mejor la sociedad Florentina renacentista o la que se dio durante el nacionalismo italiano de Garibaldi y Víctor Manuel? ¿Era mejor la Francia monárquica absolutista o la Francia gobernada por mayordomos durante la Edad Media? ¿Es mejor la sociedad romana o la visigoda en España? ¿Era mejor el Egipto de Nasser o el actual? Afirmar que toda generación sufre un salto cualitivativo hacia mejor es falso, y afirmar que toda genreación tiene un objetivo es falso. Durante dos siglos la sociedad en la era del Shogun en Japón se quedó aislada, cristalizada, no se movió lo más mínimo, carente de objetivos, salvando los objetivos particulares, y como esa tantas otras generaciones.

En el segundo párrafo el “colega” nos suelta una mamarrachada sin fundamento. Lo que ahora hacemos nosotr@s es una condena, no una solución. Imagino que el cara al sol fue una solución, imagino que Stalin también fue una solución, imagino que Hitler fue una solución, imagino que el neoliberalismo que nos ha conducido a esta situación también ha sido una solución, que vuestra mierda de Transición con una Consitución endeble también ha sido una solución, e imagino también que las políticas económica del ladrillo y el turismo han sido una solución, CLARO QUE SÍ, GUAPI. Nosotr@s que éramos un@s niñ@s fuimos responsables del desmantelamiento del sistema económico español, fuimos responsables de recaer en el bipartidismo de Cánovas, fuimos responsables ya puestos de la condena de TRENTO que perdura hasta los días de hoy en nuestra cultura. Claro que sí, GUAPI.

En el tercer párrafo, mimimimimi mimimimimimi, mimimimi, es un intento desesperado de un pobre anciano que busca justificar sus valores frente a los nuestros. Los valores imagino de una mujer en el hogar, de una mujer que no se moviliza, de puro, fútbol, toros y misa. Nuestro sacrosanto civismo y responsabilidad, ¿El vuestro? ¿El de una sociedad que fue incapaz de largar a un dictador? El de una sociedad que votó a UCD porque en el fondo seguía mojando sus pantalones por el fascismo nacionalcatólico, una sociedad que se dejó engañar al meter la monarquía en la Constitución. ¿El de fumar en los autobuses? ¿El de no pensar nunca en hacer deporte ni en buscar alternativas para una vida más sana? Hace años era impensable que se dijera que una princesa veía a Kurosawa, ahora, por necesidades del “guión”, les toca decirlo. Y yo que me alegro, me alegro de que los casposos ignorantes tengáis que tragar y verlas venir, porque puede que nosotr@s seamos del postureo, del saber del cine ruso o de la New Wave francesa, pero es que vostr@s solo sabíais de Julito Iglesias y poco más. Érais ignorantes en cualquier materia.

Las ideas, “una sola idea que trascienda”, en la era de la comunicación hemos sido capaces de comunicar el mundo entero, de mostrar alternativas al arte, de buscar puentes de unión entre personas que viven a miles de kilómetros, la tecnología que hemos obtenido nos permite soñar con los quarks (porque a diferencia de vosotr@s nosotr@s hemos dado valor a descubrimientos previos a nuestra generación), con los universos paralelos e incluso con los viajes a través del espacio, peccata minuta para los de ir a misa los domingos supongo; me imagino que tu generación transcendió, se recordará por los siglos de los siglos, no sois el puto Renacimiento italiano, no sois la Ilustración francesa, no sois la Francia decimonónica y bohemia, ni el Siglo de Oro español, que no os engañen, no habéis hecho una mierda.

BOOOM, aquí viene la mejor parte del relato. El enemigo, es el joven alocado, que no obedece mis valores, que no obedece mis normas y que por su culpa, y solo suya vienen los demonios a gobernarnos. No fue una mayoría de jóvenes quienes votaron el Brexit, fueron tus viej@s, asustad@s como TÚ del mundo que les sobrepasaba, no fueron los jóvenes de New York y las grandes ciudades quienes votaron en masa a Trump, fueron tus pueblerinos reaccionarios del interior y tus ancian@s acojonados quienes lo hicieron, no fueron los jóvenes quieneres votaron a Le Pen, sino el pueblo de “los valores cívicos y cristianos”, no fueron los jóvenes quienes volvieron a votar al partido más corrupto desde el PSOE de Felipe González (Otro al que VOSOTR@S LE VOTASTEIS DURANTE AÑOS) fuisteis vosotr@s, acojonad@s, incapaces de ver que el mundo cambiaba. La condena, no la trajeron l@s jóvenes de ahora, sino vosotr@s, l@s inept@s del ayer, que incapaces de prever lo que se venía lo hicieron todo pensando en el hoy y no en el mañana, que sorprendidos porque se han dado cuenta de que son más viejos, más lentos y más estúpidos se agarran con fuerza a las falacias argumentales, intentando, a la desesperada sostener su poder.

Se os acabó el chollo. Vuestro tiempo murió. El rey ha muerto, Larga vida al rey.