Libertad, que no liberalismo

por kyniko

Últimamente existe una vertiente liberal que está hablando de permitir a las mujeres vender su vientre, y desde ciertos sectores de la izquierda se contesta que es un medio de legalizar la explotación de familias ricas para que mujeres pobres tengan sus hij@s.

Y sí, existe esa deleznable posibilidad, pero la cuestión de fondo, la cuestión de raíz es: “¿Tienes derecho a hacer lo que quieras con tu cuerpo?” Y es aquí donde parte de la izquierda y de la derecha liberal se contradicen.

Verbigracia, la derecha liberal admite que el vientre subrogado ha de estar regulado y legalizado en base a las necesidades del mercado y la demanda. Bajo el amparo de que somos libres de usar nuestro cuerpo, si con eso “ayudamos a crear vida”, esto último es una coletilla cristiana que no tiene mucho sentido, pero que se repite como un mantra. Dado que de facto es “alquilar tu cuerpo o una parte de él en un contrato a otras personas”.  En cambio, en base a esta “moral” cristiana le niegan a una persona el derecho a morir con dignidad. Es decir, si es vender tu cuerpo para traer un bebé, está bien, si es decidir sobre tu cuerpo para morir o abortar dado que pone en riesgo tu salud mental o física, está mal. Mientras en la izquierda la contradicción es inversa y ambas posturas están cogidas con pinzas.

La única realidad es que somos dueños y dueñas de nuestros cuerpos, y salvo que incurramos en un delito que suponga un perjuicio para tercer@s la libertad es nuestro amparo máximo. En el caso del aborto, no se ha de supeditar el interés de la mujer al de aquello que está en su vientre.

La diferencia que ha de existir entre un liberal que dejaría al explotad@ a merced del explotador, es que nosotr@s debemos impedir eso. Yo sostengo, que sí, “ERES LIBRE DE HACER CON TU CUERPO LO QUE DESEES.” Vender tu imagen, tu boca, tus labios, lo que quieras, pero a diferencia dle liberal que pretende hacer un negocio con todo esto, yo lucharé con todas mis fuerzas para cambiar el modelo social y económico, para ofrecerte alternativas viables para que no tengas que vender tu cuerpo a un ricachón.

Las nuevas izquierdas, en clara decadencia y confusión, acusan a pequeñas dianas. Aquella empresa, aquel explotador/a, etc… se les ha olvidado, parece, que el problema de facto es el sistema. Claro, es que ser anticapitalista es demasiado radical ¿Verdad? Cuando ser anticapitalista o desear cambiar el sistema capitalista debería ser un motivo de orgullo.

El sistema no se transforma hablando de libertad y opinando en contra. El sistema se transforma ofreciendo alternativas concretas y viables que amplíen las libertades.

Vientre subrogado. Sí.

Eutanasia y derecho a morir. Sí.

Aborto hasta un número prudente de meses. Sí.

Prostitución legalizada. Sí.

Consumo de drogas blandas y fuertes legalizado. Sí.

Vender tu imagen o tu cuerpo a grandes marcas, aunque sea para sexualizarte. Sí.

Pero además.
Programas estatales de ayuda, prevención e información. TAMBIÉN.

Ofrecer métodos y medios para buscar otras formas de trabajo o para vivir. TAMBIÉN.

Prevenir, educar y mostrarse transparentes en los colegios a la hora de educar a l@s niñ@s. TAMBIÉN.

Libertad absoluta sí, pero bajo un contexto de protección, ayuda e información, no bajo el contexto decimonónico de un liberal furibundo.

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