Libertas vel mors

Ideología, libertad o muerte.

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Lo que ha de venir

Lo que ha de venir en la situación actual es el auge del fascismo, que se aprovechará de la necesidad de la derecha y el centro de sostener una postura de fuerza frente a los retos que se le plantean a nivel económico. Este fascismo se camuflará con partes reaccionarias del liberalismo y desembocará en la radicalización de la derecha, que usurpará el poder, dando de lado a los liberales y enfatizando el carácter nacional.

Frente a esto, la izquierda, que sigue sin discurso, perdida en la marea de contradicciones y el lenguaje intelectual se convertirá en una basura al antojo de l@s más fuertes. No hay una oposición de izquierdas, porque la izquierda vive más preocupada por el lenguaje políticamente correcto y la correción moral que por la lucha.

La izquierda se ha debilitado.
1-Si la izquierda mantiene el discurso dicotómico del comunismo vs capitalismo, perderá, las lecturas y el análisis de Marx solo pueden servir de apoyo, nunca de alternativa, sus soluciones propuestas han sido un fracaso a la hora de ser interpretadas y dudo que ningún comunista sepa más de Marx hoy de lo que sabía Lenin en su época. Ergo la izquierda debe actualizar su diagnóstico y analizar las respuestas contra el capitalismo y el fascismos en auge.
2-Recupera el pueblo, recupera la gente. No al niño de la facultad, sino al futbolero que vive en un barrio de mierda, que curra de sol a sol y que solo quiere volver a acasa, tumbarse en el sofá y beberse una birra. A ese no le puedes hablar de lo que dijo su puta madre en una facultad, ni citarle viente autores para justificar tu discurso, a ese le tienes que hablar como habla la gente, tanto a él, como a la mujer que encima, tendrá que sufrir el entorno de una sociedad heteropatriarcal, donde en muchas ocasiones sea ella quien limpia y cocina.

3-La izquierda debe reflexionar y detenerse, ya no solo en movimiento aliados, sino en sí misma. Cuando uno se adentra en el discurso feminista, se encuentra que al final, hasta el movimiento se disgrega convirtiéndose en una confrontación, en una hidra, cuando uno estudia la anarquía en su rama social y de izquierdas tres cuartos de lo mismo. Yo soy anticapitalist,a yo antimediocapitalista de origen de la escuela de su abuela madre, yo soy feminista que critica al feminismo colonial e imperialista blanco, yo soy anticolonialista y me enfrento a la lectura colonial de la izquierda colonialista, etc… Creo que sucede, pegas un pisotón en el suelo y te salen viente gilipollas, cada uno de su padre y de su madre que abogan por una reinterpretación de la izquierda.

4-El lenguaje, la teoría y el relato. La izquierda debe reflexionar sobre el lenguaje que se ha autoimpuesto y que lastra un desarrollo intelectual, un lenguaje de carácter moral y cuaso-cristiano aburguesado que tiene más tabúes que libertades, lo que impide a la izquierda readaptar su discurso a los tiempos que corren y perder puta credibilidad.

5-La Doctrina Gandhi, el pacifismo barato, la paradoja de la tolerancia y la multiculturalidad. Reconozcámoslo, es un fracaso pretender integrar culturas que han nacido bajo paradigmas xenófobos, patriarcales y de desigualdad y buscar con esto que se consiga una sociedad tolerante, ecuánime y feminista. ¿Estáis gilipollas? Y luego el pacifismo barato, la historia ha demostrado que en ocasiones, por desgracia, el diálogo no ha sido suficiente. Ojalá todo se solucionase hablando, pero no siempre pasa así y tod@s convendremos en que gracias a que hubo gente que dio un paso al frente podemos votar, podemos manifestarnes, podemos tener vacaciones. Este absurdo gandhismo y sentimiento de Imagine hippie es una soga al cuello que acabará por asesinarnos.

¿Qué planteo?

-Un nuevo discurso que señale una jerarquía, es bueno que la izquierda se focalice en qué quiere conseguir, cómo lo hará y quienes estén en esos objetivos que se sumen, y quienes no estén, como mínimo que no estorben. El tiempo de disgregar y confrontarnos entre sí debería estar acabado, o como mínimo, detenido, porque la situación es desesperada y el fascismo no espera, no llama a la puerta, la derriba, y si nos pilla en paños menores o enfrentados, como en la guerra civil, ya sabemos cómo termina todo. Una vez se jerarquicen los problemas, la izquierda tendrá espacios de maniobra. No podemos hacer un debate del color de la mierda o será el puto fin. La izquierda debe reaccionar, debe jerarquizar. ¿Qué queremos conseguir? ¿Cómo conseguirlo? Ecuanimidad, solidaridad, feminismo, victoria frente a una economía de mercado, una idea de mejoría social, ¿Cómo conseguirlo? Mediante las vías que sean necesarias, valorando los pros y los contras.

-Es el fin de la hipocresía y el lenguaje de salón. La izquierda debe golpear intelectualmente, decir de una vez por todas aquí estamos. Crear y construir una cultura nueva que identifique estos valores y destruir toda cultura que suponga un enemigo de estos valores. La izquierda no puede tolerar al intolerante, aunque esto sea una contradicción, porque necesita marcar unos límites o acabará cayendo en un relativismo absurdo en el que todo valdrá y morirá entre mordiscos de sus miles de cabezas. La izquierda no puede apoyar una cultura misógina, ni una religión que sirve como doctrina y sumisión del ser humano. La izquierda debe mostrar firme frente a la teocracia y al liberalismo, y dar, por una puta vez una alternativa real. Un modelo real. No sirve un modelo comunista, sino uno nuevo. Debe crear un relato. Educación, legislación, ejército, hay que crear una nueva cultura y aspirar a transformar al ser humano en algo mejor, no a integrar todos sus defectos. La multiculturalidad está asesinando a la izquierda, porque está acogiendo a quienes no comparten sus valores. No se pacta con quienes imponen. Y dejarse de una puta vez de hablar como si fueran el puto Sartre. Hay que ser conciso, claro, contundente, mal hablado, pero conocedor, sabio, dispuesto al debate intelectual e histórico. No rehusar el duelo, pero siempre comenzarlo con el martillazo de la puta honestidad.

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Bueno, pues molt bé, pues adiós

Me gustaría hacer un análisis serio, pero al final me queda una triste resolución de todo esto. La situación de Cataluña al final, ni ha servido para despertar a la izquierda, ni ha servido para dar un espacio de poder a la izquierda catalana, ni ha servido para mejorar nuestras condiciones ni la de l@s catalan@s. Al final, la situación se resume en que: Un puñado de adinerados burgueses decidió, sin que sirva como precedente, colaborar con una izquierda minoritaria, pero comprometida con la independencia, para elevar el asunto hasta sus máximas consecuencias. En la creencia, de que su posición adinerada no solo se quedaría igual, sino que mejoraría, al obtener mayor autogobierno, y todo eso, sin poseer el monopolio de la violencia y sin haber convencido a una mayoría aplastante de la población catalana. No un 50%, hablo de un 80% o un 90%. Y eso se traduce en que otra minoría adinerada burguesa entiende que el movimiento independentista se resultará en un perjuicio económico para ell@s; por lo que combaten el nacionalismo identitario con otro nacionalismo identitario.

El resultado es que un puñado de obrer@s sangran en las calles mientras est@s señor@s adinerad@s hablan a través de pantallas y se “exilian” y todo esto, no solo no ha despertado a la izquierda, sino que ha dado una justificación para que la extrema derecha pueda campar a sus anchas sin ningún tipo de pudor ni control.

Es decir, no solo, no ha mejorado su situación, sino que tampoco ha mejorado la nuestra y ha dejado a un sector de la izquierda entre dos fuegos, ambos enardecidos por banderas, símbolos y sueños de patrias propias del siglo XIX. Y claro, en ese caso te quedas pensando. ¿Me uno en un nacionalismo español a riesgo de compartir cama con la extrema derecha? O… Barajo la opción de apoyar a un nacionalismo catalán compartiendo cama con burgueses cobardes que huyen sin pudor alguno. El resultado es que elijas lo que elijas estás jodid@, porque sigue siendo, una vez más, una guerra de burgueses en la que quienes sangran son l@s obrer@s.

La única esperanza que nos queda es que es@s jóvenes sans culottes o partisan@s se escapen del control de la burguesía girondina y todo cambie. Cosa que ya os anticipo que de suceder, no desembocaría en un movimiento unísono, sino disperso, enfrentado en sí mismo y con, irónicamente, un águila bicéfala como descripción gráfica.

Disparo de salida

Se ha declarado el DUI y la realidad que venía relatando desde hace meses, años incluso sobre la muerte de facto de España o al menos de su articulación ha visto, desgraciadamente su inicio hoy. Han habido much@s responsables y los he ido señalando desde hace años.

Alea iacta est. Ya solo queda una carrera sin frenos, mar cómoda para la radicalidad. La pregunta no será cómo acabará todo esto, sino cuántos cadáveres contaremos y cuándo empezará la violencia. Si a alguien le pareció violencia y tensión lo que sucedió en Octubre que se aprieten los machos. Por algún lado estallará, y ojalá que no sea así, pero sucederá. Habrá que preguntarse, quién será el primero en levantar la mano. ¿Quién? ¿Quién cometerá la primera estupidez sin ser un político en un parlamento? ¿Quién apretará el primer “gatillo”?

La zanahoria y el control

Somos burros que persiguen una zanahoria, nos hicieron creer que podríamos cambiar. Que existe la opción de cambiar el mundo. Que nuestra música cambiará las cosas. Que nuestra paz cambiará el orden. Que nuestras ideas cambiarán el futuro. Qué estúpid@s. Somos burros detrás de una zanahoria y la ventaja es que la zanahoria siempre está cerca. Esperad, solo un poco más y mientras te haces más mayor, pierdes interés o te matan a trabajar, acabas hundid@, casad@ o preocupad@ por algo ajeno a ti o peor aún, algo demasiado cercano a ti que no lo puedes eludir. Os han engañado y no pasa nada. No pasa nada porque la mentira os permite seguir esta rueda absurda, porque la ilusión permite sostener el sistema, el orden y quizás lo que haya lejos de este orden sea muerte, caos o destrucción. Quizás lo que haya sea algo que no puedas controlar, que no puedas sentir, ni vivir, quizás es mejor así, engañar a un gran número de personas y mantener el status quo.

La izquierda ha sido desarmada con sus propias ideas, su discurso tolerante, su reconversión a la hipocresía lingüística, su exaltación de referentes como Gandhi, Lenon o Martin Luther King, la izquierda ha perdido y no van a ganar. Ni ell@s, ni un puñado de hippies cantarines, ni burgueses de facultades, ell@s no van a ganar, porque no conocen al ser humano. Es así, nos creemos la última grandeza de Dios, tenemos esa absurda idea y eso es una falacia, es una mentira, no tiene razón de ser. Somos la última mierda, somos odio, somos división, lo demás es puro hedonismo, una farsa, el amor, a medias, la comunidad, a ratos, y todo lo demás es una hermosa máscara.

Llevamos siglos con poderosos y oprimid@s, solo durante algunos años esto ha cambiado, durante el proceso de la baja Edad Media, donde la fuerza permitía a algunos ascender y formar casas reales que antes no existían, durante la Revolución Francesa o Rusa, durante la reconquista española y la conquista de América, son momentos, épocas donde cambian ciertas piezas, pero no nos engañemos más. La democracia es una zanahoria para el liberalismo de carácter global y neo-fascista, es un medio de control sutil, antes no usabas ninguna farsa, usabas a Dios o la violencia, ahora usas el espectáculo. Es eso lo que cambia todo.

¿Quién ha ganado? ¿Por qué el mundo no parece encaminarse hacia mayor libertad, sino control? Porque el ser humano es así, dejemos ya de una vez de divinizar al ser humano y asumir su naturaleza. Ya está, se terminó la pantomima del ser humano, de su bondad absoluta o de la virtud inherente a una mayoría. Eso es falso. Es más factible entender las mayorías populares como ñúes que huyen que como una manada de lobos que colaboran en una jerarquía.

Blade Runner 2049 Obra maestra del 2030

Pobres, han lanzado una obra maestra densa y lenta en los tiempos de nerds y del frikismo barato de nostálgicos hipster que te vomitan toda la filmografía de la Nueva Ola o de algún cineasta coreano. No una película, sino toda, hasta las películas más mierdosas. Es normal que la recepción haya sido desigual. No estamos en tiempos donde el público deguste este tipo de cosas, a la gente le gusta una mierda facilona rollo Marvel/Star Wars que haga aflorar el niño que lleva dentro o una película llena de clichés psicológicos. Un ritmo tan lento es algo que el gran público no admitirá y una película sin extravagancias en los tiempos del postureo freak también. Le sucedió casualmente a Blade Runner y le ha sucedido a ésta.

Blade Runner era la pregunta sobre la existencia de un replicante para consigo mismo, Blade Runner 2049 es en parte la respuesta del replicante. La atmósfera es idéntica y hubiera dado medio pie por ver ésta en la adaptación de Ghost In the Shell.

Contiene Spoilers.

En cuanto al guión, tiene algunas partes bajas, pero por suerte cuando Ryan hace de Ryan no se necesitan grandes guiones. Ryan no es un actor de época, en La La Land cumple y el Diario de Noa pues sirve, pero en donde él se caracteriza es su aspecto silencioso, Drive es el mejor ejemplo de ello. Y aquí es lo que hace, Ryan hace de Ryan. No puede hacer de Deckard, porque es imposible, no es Harrison Ford.

Yo resumiría la película en esta frase de mi propia cosecha. “Solo cuando no eres El Elegido, te conviertes en El Elegido.” Y es lo que sucede con su personaje, protagónico, hasta el punto que te crees su historia, y dices, joder, justo fue él, es él qué casualidad macho, pero lo compras; Para que luego te desmonten la idea y te digan, no, él es como los demás y saberlo le ha convertido en alguien especial. Porque hasta que no descubre que él no es el hijo perdido de Rachael se mantiene dubitativo, reflexivo y en eterna búsqueda, de sospecha sobre sí mismo; cuando tiene seguro que él es solo un replicante actúa de verdad.

Era fácil hilvanar una una historia sobre ciborgs que dudan de su existencia, porque ya teníamos precedentes del ciberpunk, de contentar a la audiencia con una película rápida donde saliera mucho Harrison Ford (Como hizo el mojón de Star Wars.) para que los que no nacieron en los ochenta se sientan ochenteros. Pero tardas casi una hora y media en ver a Harrison Ford, hasta entonces solo una pequeña grabación de audio y poquito más; y eso es un punto a favor.

La película es un viaje interior y va de la mano de la idea de que “somos especiales”, o al menos es una lectura subyacente que yo le añado. A él le llaman el “nuevo modelo”, la IA de la que está “enamorado” siempre le trata de una forma amorosa, diferencial, no parece solo una IA prediseñada, ese recuerdo que enlaza con la fecha le hacen verse como algo distinto, alguien distinto, el “milagro”. Para que, de golpe y porrazo, cuando tenías la duda de tu signo único alguien con toda la calma del mundo y sin esperarlo te dice a la cara “no eres especial”. Eres uno más. Sólo eres uno más. Y, Joe, quien hasta ahora sólo había buscado el sentido y la responsabilidad que tenía ser “ese elegido” ve, primero la decepción, después la depresión y por último comprende quién es y lo que debe hacer. Y solo en ese momento, en el que ya no es especial, se convierte en alguien especial. “¿Qué soy yo para ti?” Casi esperas que diga “Mi padre”, pero no lo hace, porque él es otro replicante, que ya no busca un sentido a la existencia. Sencillamente muere por algo más importante.

Que no caigan “lágrimas” sino “copos de nieve”, afianza más este concepto. Una verdadera oda de madurez sobre la misma pregunta. La nieve es más invierno, su proceso requiere de más frío, no cae como clavos, ni como lágrimas, baila mientras desciende por el cielo. La analogía parece un homenaje, pero no lo es, es la madurez de la pregunta. Ya no se pregunta quién es, o qué es el miedo, qué significa existir, ahora actúa y acoge las responsabilidades de sus actos que lo convierten en un ser vivo. Por eso no necesita un discurso, él no se está preguntando nada, ya tiene sus respuestas. Ambos salvan una vida, a Deckard, pero ambos lo hacen por motivos diferentes, uno aún dudando y respondiéndose a sí mismo, el otro lo hace desde la convicción. Roy no buscaba salvar a Deckard, pero la situación le obliga, sin embargo, Joe lo hace desde la voluntad.

Roy admite su muerte para hallar la respuesta a la existencia, Joe sacrifica su vida para encontrar su respuesta. Es un diálogo de madurez sobre el pensamiento de un replicante.

La fotografía es fascinante, y la ambientación, con el subtexto del apagón la hacen especial, requiere de varios visionados, pero se comprende mucho más. Ya no es un mundo lluvioso, no hay lluvia, y solo se ve una escena de lluvia cuando se muestra la libertad. Cuando la IA enamorada de Joe es libre. Totalmente diferente al discurso inicial de Blade Runner, donde la lluvia es un signo de decadencia, salvo al final, que sólo muestra la paz y la tristeza de la marcha de Roy.

Roy va unido a la concepción existencial basada en la muerte, el miedo y la memoria, todo lo que se perderá. Joe concibe la existencia sin grandes discursos, sacrificando su vida por otro, aceptando la vida y su labor habiéndolo escogido él. Joe pudo irse lejos, pudo haber seguido vivo, pero no lo hizo, decidió morir. Roy intentó escapar hasta el último momento, quiso vivir intensamente, no quería entregar la vida que le había sido dada hasta el final.

El único pero que puedo ponerle es a la música, hacen un sencillo y poco interesante copy/paste de Vangelis y eso me entristece. No aspiro a oír muchas veces esa banda sonora la verdad, es insustancial y meramente acompaña al film.

Dentro de veinte años quizás se comprenda mejor Blade Runner 2049. No creo que sea el film para esta generación de postureo hipster. No osbtante, me alegra el esfuerzo y el intento por atreverse a dar un ritmo lento y densidad a una película.

Si tuviera que hablar de las secuelas, remake o reboot que han salido por falta de ideas de Hollywood, para mí sólo hay dos que merecen la pena “Mad Max” y “Blade Runner 2049”, ambas ofrecen una visión novedosa de sus antecesoras y ambas con un discurso completamente distinto. A una se le achacaba el poco guión y el ritmo trepidante a la otra el ritmo lento y la densidad, ambas son obras maestras. Disfrutadlas ahora, que dentro de unos diez o veinte años serán, como Drive, obras de culto. Obras maestras.

Y al final sucedió.

Sia- Breathé me (Escuchar, mientras se lee.)

Lo han conseguido, enhorabuena. Lo habéis logrado. La política, l@s polític@s, las tertulias han conseguido lo que parecía imposible. Nos han roto en pedazos. Nos han quebrado en la violencia. Lo han logrado. Han roto esas amistades y esas familias que parecían durar para siempre. Lloro. Lloro. No por los putos discursos grandilocuentes sobre la libertad o la democracia, sino por ese amigo que ya no habla con su amigo, por esa madre que ya solo discute con su hijo. Lloro por ellos. Lloro por ellas.

Lo habéis logrado. Enhorabuena. Para salvar vuestros culos llenos de mierda y corrupción habéis echado a una España contra otra, o a una Cataluña contra otra. Y esto no va de discursos facilones sobre la legalidad, ni de discursos sobre lo que dijo Lenin de la autodeterminación, esto va sobre l@s que hoy sacan banderas nazis y golpean y sobre los que puede que el día de mañana hagan lo mismo, pero del otro bando.

Y no, tampoco va por ellos, ni por ellas, ni por las putas banderas, ni por el enfado. Sé que estás cabreado. Sé que estás cabreada. Que es difícil encontrar un curro. Que las cosas han cambiado y a veces no a mejor, eso lo sé, sé que es fácil dejarse llevar por el amor y el odio a algo, a alguien. Sé que es duro mantenerse firme, pero ¿Acaso no lo ves? ¿No ves a esos hermanos que ya no se hablan? ¿No recuerdas a aquellos hermanos que se mataron por nada?

Hablan más las habitaciones en silencio tras los gritos que las manifestaciones y la violencia. Hablan más las habitaciones vacías tras una despedida llena de odio. Las familias que van al lugar de siempre y ya no se encuentran. Los amigos que se evitan.

Entiendo, que para ti, unos son malos o malas, y los otros buenos o buenas, pero en el fondo. ¿Qué somos? Somos personas. Se nos define por lo que somos y no siempre por lo que hemos hecho en un momento puntual, ni por dónde nacimos. Lloro. Lloro por lo veo. Porque lo vivo. Hay algo que se ha roto. Puede que no fuésemos la mejor familia del mundo, pero ahora ya no somos ni familia; y cuando miras de reojo a tu familiar es que las cosas no funcionan.

Enhorabuena, TVE, TV3, A3, Inda, Marhuenda, enhorabuena, para vosotros todo esto es pura trinchera, estoy en un bando u otro. ¿Tú de cuál estás? ¿Estás conmigo o contra mí? Y luego, en una careta que no se cree nadie habláis de objetividad. Habéis plantado la tierra llena de semillas de odio y ahora, cuando la bestia se ha liberado y las familias se han roto. ¿Qué os queda? Vuestra inmundicia nos está costando cara. Lloro. Lloro.

Pero sé lo que está por venir. Sé quién es Rajoy y Gil-Robles. Sé quién es Rivera y Lerroux. Y sé, quién es Largo Caballero y Besteiro y quién Negrín. Sé a lo que conlleva esto. Estas banderas. Lo sé, demasiado bien y sé a dónde conducirá. Lo sé, porque los amigos ya no se hablan.

Por eso escribo esto… porque quiero impedirlo. Sí, yo, quién en el pasado me dejé llevar. Hoy, ya no más, he visto el camino. He visto la necesidad de no dejarse llevar por las alas de la rabia. Veo los lazos rotos, la madre que no se habla con su hijo. El afecto que ya no está. Por eso.

Aunque no importará. Han liberado a los perros y al final, el destino está escrito. ¿O no?

El nacionalismo, la violencia y el racismo

Tres palabras horribles, que tras siglos de cristianismo se han buscado borrar, por “cristiandad, sumisión y herejía”, pero que al final no consiguieron su propósito. Prueba de ello fue la escisión de la iglesia católica y protestante, y de las sucesivas guerras entre estados, que no reinos, cristianos. Amén del fracaso previo del Sacro Imperio Germánico como deseo universalista cristiano.

Pero no nos volvamos loc@s, regresmos al punto inicial. Nacionalismo, violencia y racismo. Estos tres puntos son sustanciales para describir las relaciones humanas de su historia reciente, desde el mismo momento en el que aspectos territoriales se convirtieron en enfrentamientos entre comunidades, que estos enfrentamientos se resolvieron con violencia y que este territorio consiguió crear un sentimiento de pertenencia y por ende un sentimiento de superioridad frente al/la extrañ@.

El nacionalismo es una fórmula que sustenta la cohesión y evita que la individualidad pueda generar problemas de convivencia. Porque tod@s se acogen a una patria, chica o grande, este sentimiento de pertenencia, a veces apuntalado con un sentimiento religioso, (Caso de España durante el reinado de Isabel y Fernando, más fiero durante la contrarreforma de Felipe II.) lo que venía diciendo, el nacionalismo es una herramienta para mantener la unión y dotar a individuos de un espíritu de nación, compartido, de unidad. No ha de verse necesariamente como algo negativo, ayuda a defenderse, a colaborar, e incluso cimenta cierta solidaridad. Se puede comprobar cuando alguien apoya a otra persona que no conoce porque es de su país. Digamos que en toda comunidad que sobrepase un ámbito nuclear, el nacionalismo es necesario, sin embargo, existe una delgada linea en la que el nacionalismo se vuelve virulento. El nacionalismo es atroz cuando se exacerba de tal manera que se funde con el racismo y con la supremacía. Y eso alimenta la violencia, que es esencia del ser humano. Los ejemplos más drásticos han sido España durante la guerra de Flandes, Inglaterra durante la Guerra de la Independencia, Inglaterra en su política colonial en el Pacífico, España en sus sucesivas guerras en sudamérica, URSS en su deseo de mantener bajo la bota del comunismo a toda Europa del Este, Japón durante la  Segunda Guerra Mundial en territorio coreano, Prusia y Francia en la antesala de la Primera Guerra Mundial, Italia en la antesala de la Segunda Guerra Mundial, Roma durante la ocupación de la Europa occidental, ciertas polis griegas, podríamos incluir la carrera militar de Alejandro Magno, l@s macedoni@s eran supremacistas y soberbios, de ahí su enfrentamiento con el propio Alejandro Magno. Y así, sucesivamente,

El problema del nacionalismo es que adoctrina, desvincula al individuo de sí mismo y lo convierte en una cadena de argumentos prediseñados que nada tienen que ver con al reflexión. Ejemplo práctico: Yo soy español, y como español si estoy siguiendo un deporte debo alegrarme por los triunfos de l@s español@s. Yo soy inglés y si miro los premio nobel, debo alegrarme por aquell@s ingles@s que lo ganen. El proceso nacionalista en muchas ocasiones nos priva de una mirada objetiva, de una reflexión y provoca además un sentimiento de irracionalidad que puede desencadenar en violencia, de ahí por ejemplo que frente a la propuesta de independencia en Cataluña se opte por la bandera y se enarbolen lemas vacíos en vez de sentarse a debatir con argumentos e ideas, y lo mismo sucede con aquell@s que desean la independencia. Para ell@s no hay opción de diálogo, si éste no conduce a la independencia. Esto puede desembocar en actitudes necias que por lo general, traen consigo guerras, violencia y sangre, y sí, es cierto, muchas personas inocentes mueren, pero no soy partidario de la lectura fácil: “En las guerras los culpables siempre son los mismos y quienes sufren son la mayoría.” Eso es parcialmente falso. Para que exista un enfrentamiento bélico, debe existir un deseo o status quo que la prosiga, así vemos como tras la victoria Bolchebique, las tropas rusas dijeron “basta” y se retiraron cuanto antes de la Primera Guerra Mundial o que antes de comenzar la Primera Guerra Mundial fuese el nacionalismo francés herido en su orgullo tras las derrotas de Napoleón III quienes acogieran la guerra con vítores.

El nacionalismo simplifica los temas y supedita la reflexión a un tema segundario. Las sociedades altamente nacionalistas no piensan, sencillamente crear un vínculo y una estrategia tortuga. Muchas veces sirve para que un pueblo se arraigue y mejore, pero la mayoría de veces es una baza al servicio de los poderosos para sostener su poder, sobretodo una vez que el rey pierde todo poder.

Históricamente el momento cumbre en Europa de los nacionalismos, curiosamente, se produce tras la Revolución Francesa. Como respuesta a la falta de justificación divina del poder, aquell@s que los van a ostentar se refuerzan en un carácter popular de poder, en la nación que debe ser protegida de los tiranos que vienen a invadirnos. Eso es algo inédito en Europa, hasta entonces, ni siquiera en guerras previas, el concepto de patria había jugado un papel tan prominenete y es sólo algo segundario, es más, la religión y el rey eran aspectos más relevantes en el organigrama político y humano. Las cruzadas, detener el avance islámico, la marca hispánica, las guerras dinásticas o entre reyes por el control de territorios, la nación como tal no jugaba un papel preponderante. Drake no amaba Inglaterra, pero si tenía que elegir entre servir a Isabel o a un rey español, elegía lo primero. Con la revolución francesa el nacionalismo aflora, el amor y pertenencia a una nación, que como si fuese irónico, es el motivo de la derrota de Napoleón, el nacionalismo español y ruso, que consiguen destruir a las tropas francesas.

Y qué trae consigo la exaltación popular, violencia desmedida e irracional, violencia contra aquel/lla que piensa distinto, violencia contra quien es diferente. Acusar al delator, al “afrancesado” y acabar siendo juzgado por ser menos español, como Torrijos, Riego y tantos otr@s. La rueda no se detienen y parece que volvemos al punto inicial, en el que estábamos hace un siglo. Maldita la hora, que en las clases de nuestro país se dejó de enseñar con vigor y rigurosidad la Historia de España. Maldita la hora.

No seré yo quien lo juzgue, pero que nuestra nación de naciones sea un hervidero de banderas de un@s u otr@s no presagia nada bueno.

La sublevación del 1640

La burguesía catalan es muy “guerrera”, pero a la hora de la verdad siente siempre unos temores profundos, de ahí, su presión sobre el centralismo madrileño para luego retrotraerse si sus intereses se ven dañados. La única salvación de esta patria construida a grapas y porras es el canguelo burgués.

Durante el 1640, no sin intencionalidad, una mayoría social agriaria “los segadores” se alzaron en armas contra Castilla, hecho que aprovechó Francia (En guerra con España.) cuando la burguesía catalana, que movilizó y vió con buenos ojos, observó esto, se apresuró a unirse a quien fuera. Llegando incluso a acordar con Francia una “unión”.

Ha hecho más por la unidad la marcha de los bancos y empresas de Barcelona, que las cargas policiales. Ahora apuntarán el punto al PP, pero ha sido el movimiento de empresas y bancos, que amenazan la estructura económica de Cataluña, quienes han conseguido frenar a la burguesía catalana; No olvidemos, que esta burguesía votaba a CiU y l@s dirigía.

El problema es si la izquierda y la mayoría social que tienen, que no son burguesía, aceptarán el rol de sus burgueses catalanes, quienes han empezado a ver ciertas grietas al problema. ¿Es la situación tan irreversible que ni la burguesía catalana podrá manipular a la mayoría social?

Quizás es tarde, pero viendo lo sucedido, si Rajoy no hubiera lanzado la violencia a la calle, y se hubiera jugado con inteligencia las cartas de presión económica, posiblemente España tendría el referéndum ganado y no se forzaría a una sociedad a enfrentarse a sí misma.

Nada es casual

A veces nos empeñamos en ver incompetencia, cuando, quizás, sea premeditación.
1-El movimiento independentista que cogió el turbo, fue el de quienes formaban parte de CiU, que tuvo que refundarse como partido. Eso lo sabe cualquiera y posiblemente se deba a que en el 2018 existirá transparencia en Suiza.
2-Que el PP busca un rédito político en el resto de España, para ganar el voto de una ciudadanía azuzada por los medios comunicación.
3-Que existen intereses extranjeros en la fragmentación de España.
4-Que gracias a este tema no se habla de Murcia, ni se habla de la quema de la ciudad de la justicia en Valencia, ni del dinero que no nos devolverá la banca, ni de los chanchullos del PP de Madrid.
5-Que con esta política, tanto el PP como el PSOE pretenden quitar del tablero a Podemos, cuyo mayor apoyo en las elecciones generales se da en Cataluña.
6-Que ninguno de los dos bandos está haciendo absolutamente nada por solucionarlo, dado que con un acuerdo se podría llegar a un referéndum pactado y se hubiera terminado el problema hace ya cuatro años con la mayoría absoluta del PP.
7-Que la crisis económica ha sido la dinamita, que casualmente, junto al terrorismo islámico han llevado a esta situación de guerracivilismo.
8-Que como tod@s sabemos, la frase que define el sistema capitalista actual es “Si hay sangre en las calles, compra”. Más ricos, menos derechos laborales, irracionalidad, nacionalismo exacerbado, indginación, este caos propicia para un tiburón de las financias el escenario perfecto para invertir.
9-Que los medios de comunicación hacen un trabajo sucio de limpieza ideológica y han sido todos alimentados.
10- Que se pretende jugar con ambos bandos, incitando a l@s reaccionari@s y a l@s revolucionari@s. Para que l@s pobres, que somos tod@s, nos peguemos entre nosotr@s.
11- Impedir movimientos organizados de gran envergadura que supongan un peligro real para el status quo mundial, y canalizarlos en partidos “radicales” para mantener la tensión en micro-espacios humanos y políticos.
12- El rey, al igual que el estado, realmente carecen de poder real en el contexto supranacional y están trabajando para intereses ajenos a la nación.
13- Que tras esta crisis, las consecuencias serán un enfrentamiento bélico y una vez ésto suceda, se volverá al cauce del diálogo y la normalidad.
14- En este tablero, quien se mancha las manos, el policía con familia que hace su trabajo, el manifestante que lucha por lo que cree justo, el islamista que piensa que está haciendo lo correcto; ell@s son quienes se mojan, quienes perderán, y quienes no saben que jamás actuaron por su propia cuenta, sino que sencillamente se amoldaron a una ideología que les prepararon para ello. Son títeres, y los hilos son tan finos, que el títere cree que no está siendo movido por ellos. Que todo su odio, todos sus actos provienen de su voluntad, porque como diría Al pacino: “la vanidad es sin duda mi pecado favorito”. Somos demasiado especiales, demasiado egocéntricos como para suponer que alguien nos ha inoculado una idea y que no ha sido creada por nuestra voluntad. Que elegir no fue el signo de nuestra libertad, sino la demostración de nuestra esclavitud.

Más o menos, esto puede ayudar a comprender la situación. Y yo no puedo juzgarlo, yo solo puedo preverlo. No tengo nada en contra de quién usa la inteligencia y poder para su propio beneficio, pero sí le pediría que cuando se vaya a dormir, piense, que igual, esto también va de personas como él o ella.

Lo que vendrá

Policías y GC gritando en hoteles, catalan@s manifestándose, policía rodeando casas de polític@s, un rey desaparecido, dos posturas inamovibles, la inacción de los Mossos, la izquierda en el resto de España que empieza a ver los dientes al lobo, la derecha reaccionaria que comienza su discurso del odio y sus carnet de “españolidad”, medios afines a intereses políticos e ideologías y no a la verdad, y much@s azuzando a la gente una contra otra. Es imposible no deducir lo que sucederá.

Lo digo, hoy, día 3 de Octubre, para que cuando suceda, si alguien lee esto, sepa que yo ya lo sabía. Que ya lo vine advirtiendo. Los medios, l@s polític@s se han encargado de crear una realidad en la que Cataluña ya no es España, cuando personas jadean a la GC y la policía nacional con “A por ellos”, está claro que no solo estás mandando un mensaje, sino que estás llevando a un grupo de personas armadas a una tensión psicológica que no sabes dónde puede acabar. Cuando desde Cataluña se canta con brío Els Segadors y se marcan las diferencias entre catalan@s y español@s, cuando Bruselas llama la atención tibiamente y EEUU viene a decir “que no van a hacer absolutamente nada”, sucede que entras en el terreno, conocido para quienes estudien historia, lo que decía entras en el terreno que lleva a este país al clima de guerracivilismo.

Lo malo no es lo que dicen o hacen l@s polític@s, el problema ya no es de burgueses catalan@s, o de Rajoy, el problema ya está en la calle, ya hay división entre personas, hay gente que ve bien las cargas, cuando se justifica la violencia desproporcionada y por el otro bando se usa como medio para exaltar sus ideales, entonces entras en el punto de no retorno donde sé es conquistado por la emoción, la pasión, los sentimientos y ahí no hay razón lógica. No hay argumentos. Te atrae algo, amas a alguien, odias algo, sin razón alguna, pues sucede que es irracional. Y cuando impera la irracionalidad en la política, la estupidez, y la mediocridad el escenario que se traspasa a las calles es desolador, es tenso, es violento.

Yo sé qué sucederá. De no detenerse. Alguien cometerá un error, más grave de lo que ya se ve. Alguien se pondrá nervioso en este estado de continua tensión. Y alguien cometerá un error. Habrá que lamentar víctimas y eso se transformará en un polvorín. Y una vez que Cataluña se convierta en un campo de batalla, el resto de España se fragmentará, la izquierda, que aún tiene orgullo aunque no lo parezca, tendrá que levantarse, porque la derecha le exigirá cuentas y le pedirá el carnet de español/a. Y la UE no hará nada. Antes, creía que sí, y si no hay que lamentar males mayores ha sido porque estamos dentro de la UE, pero me temo que la ilusión de la UE se está difuminando. La UE no hará absolutamente nada. Y l@s ingles@s, que ya se están posicionando, serán l@s únic@s que alzarán la voz por Cataluña, que lo hagan no es porque estén a favor, sino porque tras el brexit, Inglaterra vuelve a articular una postura internacional con respecto a Europa de conveniencia. Nada nuevo bajo el sol, la misma postura que adoptaron contra Napoleón, la misma que adoptaron durante la Guerra de Sucesión Española, la misma que adoptaron durante el reinado de Felipe II. En cuanto a Rajoy, él está solo, recibirá apoyos, pero poco más. Es un hombre sin carisma, sin afinidad, ningún líder le respeta, puede que Aznar fuese lo que fuese, pero a él en Europa le respetaban.

Y como sucedió en España tras el Desastre de Annual, habrá un movimiento generalizado de rebelión, se harán detenciones, morirá gente…. (esperemos que esto último no suceda.) y se implantará una dictadura con máscara de democracia. Esta dictadura tendrá a la izquierda sometida, e incluso apalabrada con algún líder socialista, como sucedió con Largo Caballero, pero al final, explotará todo, se proclamará la Tercera República o se iniciará una Guerra Civil.

No hay libertad si la prensa es un panfleto ideológico. Si las televisiones bombardean a la ciudadanía con irresponsables como Alfonso Rojo, Jiménez Los Santos, o Wyoming, si la prensa generalista en papel y en TV mantienen un discurso propagandístico, vestido de “periodismo”. No hay libertad en una población que no para de recibir arengas ideológicas de individuos que hace mucho que dejaron de ejercer la profesión.

La crisis, el terrorismo islamista, movilizaciones populares desde el 15-M, políticas radicales incluso de partidos que se les presuponía “centro-derecha” como el PP (Recordemos lo que sucedió en el 11-M y cómo respondió el gobierno de Aznar, no hubo ni una sola carga policial.), radicalismo en la ciudadanía o estás conmigo o contra mí, no se puede ser “equidistante”, aumento de la tensión, usar los medios como jefes de propaganda para arengar a la ciudadanía. Todo esto no acabará con diálogo, y como sucedió hace un siglo, irónicamente, tendremos una Guerra Civil mientras el mundo se dirige a su Tercera Guerra Mundial.