Libertas vel mors

Ideología, libertad o muerte.

La retórica que seduce y tranquiliza#1

Porque aunque no lo parezca, “no era lo mismo matar por Roma, que matar por matar”. Sí, era lo mismo, fue y será lo mismo, pero ese matiz era esencial para comprender cierto tipo de estados intelectuales que son difíciles de sobrepasar.

Porque, aunque queramos, hay personas que se quedan en ciertos límites, que no darán un paso adelante; Y no lo harán, porque no tienen esa necesidad de hacerlo. Hablo de límites intelectuales, de límites racionales, de llevar su comprensión más allá.

Con esto, hablamos de la sensación de confort que existe en la charca de la retórica. En el discurso, que voluntaria o involuntariamente acogemos y nos grabamos a fuego en la cabeza. Y dentro de la vorágine del enfrentamiento entre un sector español y otro catalán se pueden ver las claves, las posiciones y las posturas intelectuales. Se puede encontrar la bajeza intelectual.

Anclad@s en el argumento sobre la ley. Cuando se mantiene un argumento basado en la ley, como si ésta fuese un texto o valor argumental se está nadando en una situación cómoda ajena a una postura intelectual y racional. A Deo rex, rege lex dejó de tener validez. La sociedades democráticas se articulan bajo los derechos civiles por encima de las leyes, y éstos derechos siempre anteponen y ponen de manifiesto los límites de la ley. Los derechos jamás sirven para imputar penas o de carácter retributivo, sino de carácter reivindicativo y de potestad ciudadana frente a los poderes, ergo, el derecho se vincula al deseo popular. Aquí habría otro debate interesante, en consonancia con el sufragio universal y un pueblo que decide “libremente” votar su esclavitud, ese sí es un debate interesante, pero basándonos en los preceptos puramente formales la ley en democracia mana de la voluntad popular y no es argumento, cuando la voluntad popular es contraria a esta ley. Es decir, cuando la ley no es acpetaba por un pueblo, no puede argüir que esta ley esté por encima de la voluntad popular. Este falso axioma, bajo el contexto de una democracia, no tiene validez alguna, sin embargo, como ya anticipé, es perfecto para crear una comodidad en una confrontración. Como no quiero pensar, ni dudar de mis creencias, directamente me arropo en la “legalidad” y jamás cambiaré mi opinión, y nadie tendrá razón, salvo yo, porque tengo un texto arbitrario que me abala, secundado por ciertas fuerzas, pero esto es ridículo. La ley no tiene mayor validez, que, según el modelo jerárquico, tengan los gobernantes y gobernados. E incluso, en regímenes totalitarios tenemos algunos ejemplos como el motín de Esquilache, en los que la ley no es aceptada por el pueblo, ergo no es ejecutado a ningún efecto. No hablamos de individuos o bandas organizadas, hablamos de poblaciones enteras, es ridículo pretender convertir en ilegal y criminal a poblaciones enteras; Tuvimos un ejemplo cercano, aunque parezca que no, cuando el boom de la piratería hizo estragos con la industria, en aquel entonces se pretendió criminalizar a todo el mundo, pero el sentido común encontró que no puedes detener a millones de ciudadan@s por algo así, y si lo hicieras dejarías de vivir en una democracia.

Pero es comprensible, cuando alguien carece de la capacidad intelectual suficiente, atreverse a dar el paso para cuestionar sus creencias en el discurso, y lo único que te queda es abrazarte a un argumento que está defendido por instituciones. La ley es dura, pero es ley, sin embargo deja de tener sentido como argumento, porque nunca fue un argumento, solo una imposición. Los motivos para negar la ley como argumento son éstos.
!-La temporalidad de la ley. ¿Cuántas veces una ley ha sido cambiada? ¿Cuántas veces la ley es sempiterna? La ley es breve en el tiempo, cambiante y se adapta, históricamente la ley nunca es igual, nunca se mantiene inmóvil.
2-La arbitrariedad de la ley. La ley se basa en la interpretación subjetiva de la realidad humana, ergo, está marcada por la posibilidad de error o acierto, y disminuir el error se consigue mediante la experiencia. No existe la ley hasta que suceda el perjucio. Es decir, nadie hizo una ley contra el asesinato, hasta que existió el asesinato. Y según la interpretación subjetiva, la ley cambia para estipular una retribución, unos atenuantes e incluso la posibilidad de una condecoración. Ergo, la ley es demasiado subjetiva como para establecerla como argumento universal, como se pretende.

Hay tantísimos ejemplos de leyes injustas que han tenido que ser desobedecidas para que al final se diese una mejoría, que es estúpido pretender que ésta sea “la ley” suprema bajo la cuál argumentar o validar nuestros argumentos. Yo creo que no debes matar porque lo dice la ley. Eso no es ningún argumento, es lo mismo que decir, no creo que debas matar porque lo dice un rey.

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Rajoy nunca quiso la unidad de España

Poner a miles de policías nacionales y guardia civiles contra la pared, obligados a cargar. Impedir a es@s catalan@s votar. Permitir a es@s fascistas cantar el Cara al Sol impunemente. Detener a l@s herid@s que solo querían expresarse libremente.

Rajoy nunca quiso la unidad de España. Si la quisiera, hubiera sido sensato, no electoralista, hubiera sido racional, no buscando el rédito político.

Rajoy ha cargado para volver a ganar en el resto de España, pero eso no sirve para mantener la unidad de una nación de quinientos años. Una nación como la nación española no se sostiene en el siglo XXI por la fuerza, sino por la convivencia, no se sostiene por el cara al sol, sino por la democracia. Usted es y será el máximo responsable de esta situación. Usted será quien asesinó una nación de más de quinientos años. Usted y solo usted. Que buscando la victoria electoral en otros pueblos de España no le ha importado golpear a ciudadan@s catalan@s. No hablamos de criminales, ni de radicales violentos, hablamos de personas normales, con sus trabajos, con sus quehaceres. Usted ha conseguido en un solo día que el nombre de la Guardia Civil y la Policía Nacional queden manchados en toda Cataluña por los lustros. Usted y solo usted.

El referéndum era ilegal, sí, pero existían formas de actuar.
1-Esperar a que las votaciones finalizasen y requisar las urnas y papeletas.
2-Juzgar a l@s máximos responsables de la convocatoria del referéndum.
3-Anular el resultado de la votación e iniciar una fecha para el acuerdo o el diálogo de un futuro referéndum como sucedió en INGLATERRA.
4-Plantear condiciones, espacios de tiempo y pactos en un referéndum con garantías.
5-Convocar un referéndum con garantías y luego hacer campaña POR EL NO.

Eso es lo que debería haber hecho alguien que ame esta nación con más de quinientos años. Porque si quieres que España siga unida, no golpeas a quien se quiere ir, le enseñas, le muestras porqué DEBERÍA QUEDARSE. ¿Acaso no habéis aprendido una mierda de 1898?

La estupidez por bandera

Ya lo apuntaba ayer mismo, sea lo que sea se formarán dos discursos. A cada cuál que entienda cuál es correcto o cuál no, pero según cómo lo entiendas mostrarás el tipo de persona que eres.

Si cuando ves a una abuela, que podría ser la mía, la tuya o la de que sea, con la cabeza abierta y tus pensamientos son de “hizo algo ilegal”, “la manipularon para que fuese un escudo humano”, “lo tiene bien merecido”, es que quizás deberíamos entonar un “mea culpa” como sociedad. Un decir, lo sentimos, nos equivocamos. No supimos avanzar como sociedad y, tantos años de democracia no han calado. Porque, no hablamos de asesinos, ni de terroristas, hablamos de gente de a pie, gente que igual que tú o yo han ido a votar, que la convocatoria es ilegal, se puede aceptar, permitir a la Guardia Civil y a la policía nacional actuar con tan brutalidad no se ampara con nada.

Cualquier gobierno civilizado hubiera hecho unos sencillos pasos, muy simples y muy democráticos.
1-Hubiera esperado a que se finalizase los votos y una vez terminados, con toda la tranquilidad se hubieran sustraído las urnas y punto. Sin escándalo, sin violencia, o a unas malas, declarar nula la votación una vez sabidos los resultados. No hacía falta este absurdo y estúpido ejercicio de fuerza.
2-Una vez concluida la votación haber asumido, de una vez por todas, que la Constitución necesita una reforma, haber pactado sí o sí, un referéndum que afectase sólo a Cataluña, como hizo Inglaterra y una vez en ese punto, haber fijado una fecha y haber empezado una campaña por el “No”.
3-Haber apostado por la unión mediante argumentos, no la fuerza. Y seguramente, habría ganado el No.

La catadura moral de quien pueda justificar apalear a ancian@s y personas sentadas pacíficamente bajo el pretexto de que se está cometiendo una ilegalidad es de una bajeza extrema. No importa quién tenga razón ya, el primero en lanzar la porra al aire ha perdido. Porque esto no va de ganar votos en Sevilla, Huelva, o Madrid, esto va de permanecer unid@s y para que eso se consiga no se pueden aplicar las mismas políticas que llevamos aplicando desde el siglo XIX. ¿Con qué cara un/a niñ@ podrá decir “soy español/a después de ver cómo su abuelo, su abuela, su padre, su madre, vuelven a casa ensangrentad@s? Es@s niñ@s volviendo al colegio y viendo sus colegios destrozados y cuando pregunten ¿Qué ha pasado? Les responderán: “La policía del estado español ha roto vuestras clases para impedir que se votase”

Al final, ha pasado lo que nadie quería, Cataluña se va, en cinco años Rajoy ha conseguido lo que nadie en quinientos años, romper la unidad primigenia que formó España, y lo ha conseguido bajo el estupor de much@s y los vítores de otr@s. En nombre de la democracia jamás se pueden permitir estas imágenes. Lo siento democracia, pero has dejado de tener poder y te usan como un trapo para justificar la violencia.

Yo no tengo miedo

España sale a la calle acojonada de ver cómo existe la posibilidad de perder, otra vez, parte de su territorio. Y no lo hace con argumentos, con comprensión, ni diálogo, lo hace enarbolando banderas, y exaltando el nacionalismo. Lo mismo de lo que se quejan del movimiento independentista catalán.

Yo quiero que l@s catalan@s voten, porque creo que hay mucho por rescatar de esta nación de naciones. Porque hay mucho por lo que amar ser español/a, o ibéric@/isleñ@ federad@. Y no es el fascismo, ni el nacionalcatolicismo, ni los toros, es Unamuno, es Hernández, es Quevedo, es Calderón, es Goya, es Garcilaso de la Vega, es Dalí, es el Prado, es Lezo, son sus cordilleras, sus acantilados, el Teide, la cercanía humana cuando viajas de una punta a otra de esta nación de naciones, por eso no concibo que l@s catalan@s, a la hora de la verdad, voten Sí, no tengo miedo, porque creo que, de cambiar muchas cosas, es imposible que nadie quiera dejar de ser ibéric@/isleñ@ federad@ o español/a. Pero claro, cuando eres alguien acomplejad@, que en el fondo, siente un enorme complejo de ser o sentirse español/a, que solo puede sentirse así ejerciendo una inusitada expresión de pasionalidad, queda patente que te asusta ver cómo Cataluña se puede independizar, y de ahí, que salgas a la calle, acojonad@ para evitarlo.

Pero no se evita, ni con “a por ellos”, ni con manifestaciones orquestadas por partidos, cuyos casos de corrupción son abusivos, ni con la Guardia Civil. A Cataluña se la convence con actos, con inteligencia, con diálogo, con comprensión, con sentimientos positivos. Mañana será un día propio de una sociedad del espectáculo, será como la autocoronación de Napoleón, quién jurase lealtad fingida a la República; mi pronóstico, policías deteniendo personas, votos perdidos, votos inventados, maquinaria mediática contra y a favor de la legalidad del referéndum y la lectura partidista de cada bando. Se espera una victoria del Sí, y l@s independentistas lo usarán como baza de fuerza, mientras que l@s adversari@s dirán que no es una votación vinculante ni legal, a su vez fotos de uno u otro bando lanzarán el mensaje que cada bando quiera. Un climax de tensión, que de no controlarse, desembocará por un lado u otro en una desgracia.

Lo importante será el día después. El día después. Lo peor es que España sigue repitiendo los mismos errores que durante el siglo XIX. Hola, 1898, ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Te echábamos de menos. Así somos l@s español@s; En vez de mirar hacia delante, volvemos a hacer lo mismo que hacíamos en el pasado.

Cataluña, el último resumen

El problema de este tema son varios.
1-Aquell@s que se están posicionando contra el referéndum son de extrema derecha, (Botellazo incluído ayer, cánticos de fusilamientos, etc..) Eso nos deja en una posición débil, a quienes únicamente defendemos la democracia, el derecho a que alguien pueda votar y decir “no quiero”.
2-Los medios de comunicación en España y en Cataluña ya no son medios independientes, habéis orquestado una guerra de trincheras y todos vais de la mano de una posición u otra y Évole es buen trabajador de éstos medios. Terminología en titulares para que las agresiones fascistas se conviertan en “manifestaciones de ciudadanos contra el referéndum”, y que manifestaciones del otro bando sean “encuentros de radicales y pro-etarras.” Y eso, para una ciudadanía analfabeta intelectualmente es un problema. Si su Tv3, si su A3, le dicen todas las mañanas que hay que defender la independencia por la libertad o que hay que defender la unidad de España por la libertad, pues al final, la peña sin criterio se las come dobladas y acabamos odiándonos l@s un@s a l@s otr@s sin sentido alguno. Oo Cuando ni siquiera nos hemos tomado unas putas birras.
3-El actual gobierno actúa para ganar unas elecciones, no para solucionar el problema. Lo que está haciendo, algo que ni Inglaterra hizo, es un acto populista para que la derecha de España vote con más fuerza a Rajoy y eso es triste. Se llenan la boca con Suárez y la Transición y no han aprendido una mierda. Si algo hizo bien Suárez fue que al menos, aunque fuese ilusorio, permitió a Carrillo y al PCE la legalidad, antepuso el diálogo al ejército, y es cierto, la constitución debe ser reformada, pero su único logro, que fue el consenso “mínimo”, mediante el diálogo es lo único que est@s polític@s no entienden.
4-Hacen falta polític@s a la altura, que planteen un debate moral e intelectual, sin tapujos y sin miedos a ser atacados por los medios como vosotr@s, que no tengan miedo a decir. ¿Quiere el pueblo catalán la independencia? Ok, seamos civilizados y hablemos. Démonos tiempo. Polític@s que no hablen para ganar votos de personas que han sido manipuladas en ambos bandos por el cainismo y la locura. Polític@s que alejen discursos violentos y traigan la cordura. Nada de irresponsables que ataquen, censuren al rival, sino de personas coherentes sin miedo a argumentar, a ofrecer soluciones, ideas, sin miedo a rendir cuentas a un pueblo, que desgraciadamente, está tan enquistado por culpa de los medios de comunicación y la crisis que ya no piensa con claridad.

Cuando todo esto se vaya al carajo, nuestr@s niet@s se preguntarán como nosotr@s nos preguntamos con la independencia de Cuba y Filipinas. ¿Por qué nadie se dio cuenta de lo que pasaba? ¿Por qué nadie hizo nada inteligente? Nuestro tiempo para actuar es ahora, y nadie actúa. Solo tiran piedras, ameanazan o se victimizan para intentar exaltar a la población. Es fácil, desde tu sillón del parlament, o del congreso azuzar a la gente a que salga a la calle, cuando tú no te juegas tu sustento ni arriesgas tu cara en la calle.

España sigue siendo el cuadro de Goya, dos paletos del mismo pueblo, que seguramente fuesen familiares, matándose a garrotazos.

Los mossos serán clave.

Para la posible articulación de una República independiente los Mossos serán fundamentales. Es cierto que hay una cierta mayoría civil que se manifiesta a favor de la independencia, pero será la posición de los Mossos la que termine de dibujar el panorama.

La pregunta es: ¿Qué supondrá esta decisión?
Apoyar el Referéndum mediante dos funciones. 1-Pasiva. No intervención, no asistencia. 2-Activa. Defender a quienes quieran votar. Derivada de una u otra serán las imágenes que veamos en todos los medios. Podemos ver, por un lado, un enfrentamiento armado de consecuencias desconocidas o imposibles de cuantificar, para mal, desgraciadamente. Y por otro, de existir este enfrentamiento, sería remarcable observar si todos los Mossos apoyarán en firme la decisión.

O por contra acatar las órdenes de Interior. En cuyo caso lo podrán hacer activamente colaborando con la Guardia Civil, en este caso, el movimiento independentista tendrá un punto vital en contra. Sin fuerza armada, sin control, ni policías, una región carece de garantías para proteger a sus ciudadanos y hacer cumplir el orden impuesto por las instituciones.

Sin lugar a dudas el impacto de esta elección puede ser clave para el desenlance de la segunda fase de este movimiento independentista. La primera fase hace tiempo que la pasamos, la articulación de movimientos violentos, la transición de los mismos en la vida política “Terra Lliure”, la inmersión en política del movimiento identitario catalán, la exaltación de conceptos culturales propios, la educación y la extensión de una realidad identitaria diferente a España. Con esa fase más que superada, la siguiente fase que dio comienzo con la convocatoria del 9-N va mucho más rápida, acelerada y tendrá consecuencias que aún no somos conscientes, pero que no pasan por un diálogo. Por desgracia con posturas tan antagónicas no.

Por cierto, ayer la extrema derecha atacó primero, cuidado con defender la unidad de España en base a la extrema derecha porque eso en este país puede dar nefastos resultados.

A mí me han quitado mi país.

Los de la pulserita, Bertín Osborne, Eduardo Inda, el periodismo mamporrero, l@s intelectuales de tres al cuarto, el uso sectario de la bandera. Me han quitado mi país. Una nación de quinientos años, con sus sombras y sus luces, me la han quitado. Y me la han quitado porque no nos han permitido regenerar nuestro país. No nos han dejado, han seguido secuestrando los símbolos nacionales para usarlos contra sus adversarios políticos. Y ¿Dónde quedamos nosotr@s?

Yo amo mi país, siento que mi nación es una tierra preciosa, desde las costas de Cantabría, pasando por las Islas Canarias y Baleares, y toda la meseta y serranía madrileña. La península ibérica es un paraje insólito, pero me la han arrebatado. Con su falacia.

Me han quitado mi país, me han impedido verlo crecer, competir con otras naciones occidentales, ser potencia intelectual, artística, en vez de eso, se ha jactado de su decadencia, de sus tradiciones obsoletas y de su decrepitud. Me han quitado mi país. A mí y a tantos otr@s como yo, que solo queríamos una nación más culta, de la que sentirnos orgullos@s, pero no nos han dado ninguna opción.

No lo han permitido. Y cuando dije que España se moría, no lo dije, porque la odiara, sino porque me enamoré de ella desde que conocí a Garcilaso de la Vega, los acuerdos forjados a sangre y palabra por Carlos V, cuando uno conoce a Calderón de la Barca, a Velázquez, Goya, La Sagrada Familia, El Escorial… es imposible no amar España, pero después está lo otro, lo que unos ignorantes han hecho con ella.

España no es Nadal, ni Casillas, ni Inda, ni ninguno de esos, España debería ser Cervantes, Quevedo, Goya, Juan de Austria, Lezo, Lorca, Dalí esa es mi España. ¿Dónde está? No te reconozco. Quizás, l@s intelectuales hicimos poco o nada, y ahora que perdemos a Cataluña, nos hemos vuelto a dar cuenta, tarde, de que este país necesita una regeneración.

Baroja, te necesitamos.

Día 21: Va a estallar. La violencia va a llegar

Desgraciadamente está por venir. Es inevitable encontrar otro panorama que no sea la respuesta armada del Estado Español, ante tanta tensión, tanto odio generado, Alguien se equivocará, alguien dará un paso más al frente y entonces, cuando se rebase esa linea, habrá dos posibles escenarios. Una masacre de catalan@s desarmad@s o, una respuesta contundente de l@s catalan@s que se manifiesten. Esperemos con todo nuestro corazón que no llegue, pero no veo a ninguna de las dos partes ceder, una defendiendo su concepto de libertad y derecho y la otra defendiendo su concepto de ley y orden. Nos encontramos con un choque de trenes que como suele suceder en este país tan pasional se saldará con violencia.

Solo espero y deseo que llegados el caso la sensatez venza a los sentimientos, pero solo hay que darse un vistazo por Twitter, por los medios de comunicación, nadie dice “basta”, nadie clama por el diálogo, Pablo Iglesias lo está intentando, pero su formación carece de credibilidad. Él habla de que el PP y C’s cuando estén en la oposición, eso no sucederá Pablo. No sucederá. No a corto plazo al menos, no puedes pretender que ambas partes, que están al borde de la guerra esperen a que ganes unas elecciones, las cuáles no vas a ganar. No a corto plazo repito y menos después de esto.

Con un estado de tensión, alguien cometerá una estupidez y eso desembocará en algo que ya ni los que gobiernan podrán controlar. Confiemos en que nunca se llegue a tanto, pero mucho me temo que así será…. para nuestra desgracia.

Cada un@ juega su papel

En este momento en el que la Guardia Civil está deteniendo a cargos electos por la convocatorio del referéndum es momento de saber qué papel juega cada uno.

Lo que trasluce de lo sucedido es una falta de miras y el sentimiento de que después de 40 años no tenemos ni puta idea de qué va la democracia. En toda dictadura totalitaria existe una legislación, lo que la difiere de una democracia, es que en democracia la ley no es A Deo rex, a rege lex, ergo es una ley que se puede cambiar.

Nadie tiró la casa por la ventana cuando una noche de verano se cambió la “sacro-santa Constitución” y no se hizo, porque ni la Constitución es sagrada, ni es santa, sino democrática. La Constitución, como toda ley, necesita adaptarse a la voluntad popular y a los designios de los tiempos, cosa que solo ha hecho para pagar la deuda.

Lo que está pasando con l@s polític@s catalan@s detenid@s ya no es una cuestión de independencia o no, o de que incluso el referéndum sea legítimo o no, es una cuestión de salud democrática. No hablamos de robo de capitales, ni de crímenes contra la población, hablamos de personas que ANTES de presentarse a unas elecciones, tenían UN PROGRAMA, la coalición de JxSí ANTES de presentarse a las elecciones dejó firme su deseo de iniciar un proceso de autodeterminación y ESO, lo votó una parte de Cataluña. Lo VOTARON. VOTARON lo que JxSí está haciendo. No hablamos de que un día Junqueras se levanta y dice: Quiero hacer un referéndum. Hablmos de que se presentaron a las elecciones con el firme compromiso de iniciar el proceso.

Ante esto, no existe una ley que se enfrente a esta legitimidad que dan los votos, eso en democracia, vuestra adorada democracia, es así y será siempre así. Porque la ley no viene de Dios al rey, sino que emana del consentimiento del pueblo.

Esta situación supera con creces las cortas miras de la mediocridad de nuestros polític@s. Y es hoy más que nunca que España no debe tener a l@s polític@s que se merece, sino a l@s polític@s que necesita. Lanzar un órdago de sangre, rejas, no solo va a chocar contra Cataluña, sino que va a caldear la situación en el resto de España, donde una parte de la Izquierda va a despertar.

A tod@s aquell@s que se vanaglorian del régimen del 78, parece que no saben una mierda de ese régimen. Suárez impidió que la situación se fuera de madre no deteniendo y fusilando a Carrillo y a la izquierda española, sino con diálogo y diálogo. Si tanto se jactan del 78, ¿Por qué lo único que hicieron bien no lo aplican? Este país es el que representó Goya, dos palet@s a garrote vil, si se azuza a la población, si se arenga a la población no sería extraño que el colapso llegase a las calles. En vez de eso, acojamos la otra España, la España de los Juegos Olímpicos de Barcelona, la España de unidad, la España de fraternidad y de diálogo. Hay dos Españas, no es la España de la izquierda o la derecha, es la España furibunda y violenta y la España capaz de crear una unión cirujana entre personas tan diferentes para coser el estado más fuerte del mundo.

Primero fueron a por l@s perroflautas, pero como yo no era un hippie de esos, ni me manifestaba como un radical no hice nada.
Después fueron a por l@s cómic@s y titiriter@s, pero como yo no hacía chistes en twitter, ni obras de títeres no hice nada.
Después fueron a por polític@s catalan@s, pero como yo no era catalán, ni político, no hice nada.
Al final, fueron a por mí y cuando quise mirar a los lados pidiendo auxilio ante la injusticia. No había nadie.

Problemas de identidad #1

España vive problemas de identidad desde el mismo momento de su nacimiento. España no existe sin Aragón, ni Castilla, pero ambos reinos tenían miras diferentes. Aragón cuyo desarrollo miraba al Mare Nostrum, mientras que Castilla tenía una visión más centrada en el entorno peninsultar y el ultramar. Ambas visiones se unieron, bajo Isabel y Fernando en una especie de malabarismo sin precedentes en la Europa medieval. Dada a guerras de casas y reyes, y a matrimonios que forjaban control y alianzas y no a lo que tejió España. España no nace como un rey que se casa con una princesa que será su consorte, España nace con la unión de dos coronas iguales, con gobiernos unidos, pero separados. No es extraño, que ya incluso con Felipe II, las diferencias judiciales en las regiones de la península ibérica supusieran un problema grave que acabó con una intervención militar.

El proceso de gestación de España es insólito, acuerdos, alianzas, y gobierno de iguales. Diría que habría que retrotraerse al Imperio Romano y la división de Dioclesiano para encontrar algo similar, pero opuesto. La tetrarquía nació de un imperio unido con problemas burocráticos, mientras que España nace de reinos separados con un fin político de fortalecimiento.

Estos cimientos, aunque inauditos, siempre dejaron un poso de desunión. España era un conjunto de identidades territoriales, que unidas también a su pasado musulmán hacía más complejo el mapa final. No obstante, la gloria cubrió estas carencias de identidad nacional. Formar parte de un Imperio, ser eje fundamental en la geopolítica europea hizo de España sepultar sus diferencias, que solo avivaron cuando las crisis económicas acuciaron. Las comunidades de Castilla, Las germanías fueron solo un ejemplo de que España no era un país fácil, sin embargo, mantuvimos la unidad de España con una estructura muy básica. Catolicismo, catolicismo y nobleza. La alta nobleza terrateniente y la mano de hierro de la Iglesia mantuvieron el prisma de cohesión, escudada de un ejército sólido y global.

No podemos eludir lo sucedido en el Nuevo Mundo. Es cierto, que en las Cortes hubo un intenso debate sobre el carácter humano de aquell@s nativ@s del Nuevo Mundo, pero seamos claros, la realidad en el Nuevo Mundo era de explotación y esclavitud. Sumada a una ineficaz justicia dada su lentitud. El Nuevo Mundo para muchos nobles españoles era la excusa perfecta de alejarse de la presión de la vieja nobleza y obtener una cuota de poder. Este aspecto también influye en el devenir de los procesos de independencia dentro de España.

El declive de España en detrimento del auge francés hizo que el poder dentro del continente se debilitara, ya lo hizo cuando Carlos V tuvo que asumir su derrota política, no militar, frente a los príncipes luteranos. Con unos tercios cada vez menos influyentes y unos austrias cada vez más ineptos la decadencia española tuvo un punto álgido en La Guerra de los Treinta Años. Allí se rompió por primera vez los lazos con una de las regiones del territorio español. La sublevación de Cataluña y se diría que fue el comienzo real del carácter identitario de Cataluña. Es innegable, que ya hubo el condado de Barcelona y la relevancia de los señores de Cataluña en la Marca Hispánica, pero este fue un punto clave para comprender la realidad identitaria de Cataluña, que por primera vez en muchos siglos, ya no dependía de Aragón.

Es obvio que este hecho estuvo marcado por la guerra, la crisis y los deseos de Francia de controlar y debilitar a España, pero este hecho tendrá sus consecuencias a no mucho tardar cuando los Catalanes decidan luchar contra Felipe V. Porque, no mucho más tarde, un par de generaciones más tarde, la Guerra de Sucesión dejó muchos cadáveres y unas cadenas en la relación española que difícilmente se podrían recuperar. El precio que tuvo que España para que Felipe V reinase, aún hoy, lo estamos pagando. Felipe V venía a cambio de vasallaje a Francia, para traer el modelo déspota de los borbones, amén de perder Menorca y Gibraltar (Uno de ellos, aún tema de confrontación.) Y supuso un toque de atención relevante para España. España ya no era primera potencia mundial, ahora era sierva de intereses franceses. Esto desembocó en un exceso de confianza y una autarquía sin precedentes. Francia y España, muy confiadas, comenzaron a degenerar, la decadencia regresó y salvo el famoso, aunque bastante mediocre, intento de embellecer las ciudades, la realidad era que la desiagualdad aumentaba y ya no había guerras, ni glorias que pudieran tapar la inmundicia. Enfrentamientos contra piratas, luchas contra Inglaterra, el escenario político militar era de relativa paz y del debilitamiento.

En ese momento, España, en la política de alianza con Francia, tuvo la genial, aunque estúpida idea de ayudar a los rebeldes ingleses en la costa este. Fuimos muy necesarios a la hora de ayudar al bando sublevado en la Guerra de Independencia y por primera vez en siglos nacía una nueva nación de un imperio colonial, sin ser anexionada por otro imperio colonial. Esta vez, no era un cambio de cromos, esta vez, era una independencia real. ¿Alguien duda que esas noticias llegaron hasta los criollos en América del Sur? Alguien duda que la noticia corrió como la pólvora, la derrota del control colonial en América de Inglaterra. No hablábamos de piratas deseosos de retar el poder británico, hablamos de una independencia real, sin precedentes y de la sensación de vuleranibilidad de Europa. Hay un ejemplo más reciente, la victoria de Japón frente a la Rusia de los zares a principios del siglo XX.

Con los aires de revolución y el nacimiento de una República nacida como democracia, las ideas de la ilustración se consuman y se unen a una política de Marías Antonietas, pasteles, sexo y decadencia. Sumas dos más dos y tienes la Revolución francesa. Bueno, digamos que el cóctel es más complejo. Sería algo así.

1-Burguesía que carecía de poder real, aún teniendo mayor número de ingresos por falta de “título”.
2-Hambrunas, derivadas de ciertas variaciones climáticas que llevaron a la población menos desfavorecida a no tener ni para comer.
3-La decadencia e indiferencia de los dirigentes franceses, que estaba rozando el absurdo.
4-Las ideas de la ilustración, que tenían bastante acogida en círculos burgueses.
5-Los EEUU como ejemplo de democracia y la derrota de Inglaterra.

Podríamos decir, más o menos que esos fueron los puntos claves de la Revolución Francesa. Y ustedes dirán, ¿Qué tiene esto que ver con España y su identidad? Pues que por culpa de Napoleón nace en España un sentimiento de unidad ligado a la pasión. Hasta entonces los españoles eran españoles por herencia, por gloria imperial, o por haber nacido en España, sin embargo, durante la Guerra de la Independencia española todo eso cambió. Nació el nacionalismo español, sin embargo, éste, en vez de ligarse a la razón, se ligó a lo más rural, más simple, a lo más salvaje de España. Los burgueses españoles, trataron aprovechar el vacío de poder para alzarse con el poder, pero fueron frenados por una corona incapaz de hacer tales desvaríos. Este punto es clave para comprender la identidad de España. Si la lucha entre afrancesados y pro-borbones era entre élites intelectuales y el vulgo, ahora existía una ruptura de facto ideológica en la población española.